MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
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El Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Tlaxcala (CECyTE-EMSaD) no logra salir del profundo bache financiero y administrativo en el que se encuentra desde hace tiempo. Con la llegada de Darwin Pérez y Pérez como director general, en lugar de mejorar los procesos, estos se han deteriorado junto con la imagen de este subsistema que hoy es la burla local y regional.

Una de las principales evidencias es la insuficiencia presupuestal recurrente para cubrir la nómina quincenal de docentes, administrativos y personal de apoyo, además de un déficit acumulado que supera los 14 millones de pesos.

De acuerdo con denuncias internas, este desequilibrio tiene como antecedente la gestión anterior y estaría vinculado a figuras como Blas Marvin Mora Olvera, actual director general del CONALEP Tlaxcala, y Mónica Cruz, subdirectora de Contabilidad y Finanzas del CECyTE. A pesar de haber sido señalados ante la Junta Directiva, ambos continúan en sus cargos, amparados supuestamente en su cercanía con el gobierno estatal.

Ante esta crisis, Darwin Pérez optó por medidas controvertidas: recortar más del 80% de las prestaciones extras contempladas en el contrato colectivo para personal de confianza y planear la reducción de plazas interinas y de confianza. Se habla de un recorte de hasta 80 personas.

Estas acciones buscan generar “economías”, aunque analistas internos dudan que resuelvan el problema estructural. Irónicamente, esta sobrepoblación de personal habría sido promovida por Jesús Morales Aguilar, subdirector de Recursos Humanos, al reportar vacantes para colocar cuadros por la larga lista de favores políticos que estaban pendientes.

La contradicción con la narrativa de la austeridad es evidente. Durante el Festival Nacional Académico CECyTE 2026 en Quintana Roo, a Pérez se le asignaron viáticos moderados, pero exigió montos mayores para hospedarse en un hotel de lujo. Un Dandy como ese no puede ni merece tener menos.

A los problemas financieros se suman escándalos personales. El 14 de mayo, durante la celebración del Día del Maestro, se registró una pelea entre dos damas; Jeannette Márquez y Leticia Téllez, ambas vinculadas a Jesús Morales Aguilar. Videos que circulan en grupos internos del subsistema muestran al subdirector en estado etílico, por lo que no miente al decir que él no sabe nada del caso. Este incidente derivó en una denuncia, lo que ha generado cuestionamientos sobre la permisividad de la dirección y la inoperancia de los comités de igualdad de género. ¿de qué sirve vestirse de naranja cada mes, si las damas convierten un festejo en el ring particular?.

El remate de este desafortunado cabaret es que desde hace días, trabajadores son obligados a realizar encuestas “inductivas” en municipios durante horario laboral para favorecer al candidato oficial, solicitando incluso CURP a la población. Un directivo que acompañó a un equipo en Santa Cruz Tlaxcala logró cero registros de 15 esperados. Al menos ahora no tendrá cara para exigir resultados a los cansados, desgastados y hartos burócratas que son obligados a realizar esta labor “democrática”.

El CECyTE Tlaxcala se ha convertido, para muchos, en un espacio de vividores, favoritismos y contradicciones con la doctrina oficial. Mientras se pregona austeridad y sororidad, la institución enfrenta un grave deterioro financiero, administrativo y ético que afecta directamente la calidad educativa. Es urgente una revisión profunda y transparente por parte de las autoridades estatales si es que todavía queda alguna con autoridad moral.

Las tres de ley… 1- La “unidad” panista al natural: Convocan a militantes y simpatizantes a un encuentro para apoyar a Maru Campos y terminan a golpes y empujones. Nada dice más de la “cohesión” del PAN en Chihuahua que una reunión de apoyo que acaba en bronca.
2- No les pagaron lo prometido: Los asistentes reclamaron los apoyos y pagos que supuestamente les habían ofrecido por participar. El clásico “vengan a aplaudir que luego les caen los viáticos” que terminó mal. El amor al partido, al parecer, también se cobra.
3- Divisiones internas en pleno CIAGate: Mientras el panismo chihuahuense enfrenta investigaciones federales y el escándalo de “CIAGate”, sus militantes se agarran a golpes entre sí. Difícil mostrar fuerza externa cuando ni siquiera pueden tener una reunión sin que se les vaya de las manos. Es lo que hay, al menos en el PAN.