Entre abusos laborales, corrupción y acoso, el poblano Alonso Trujillo somete a trabajadores del COBAT. Todos lo saben pero nadie le jala las orejas ni le recuerda que aquellos a los que patea son los que le dan de comer.
Todo tiene un limite y la manifestación de empleados del Sindicato de Trabajadores Administrativos y de Intendencia del Colegio de Bachilleres de Tlaxcala (STAICOBAT) en oficinas centrales de la Dirección General del COBAT es resultado del hartazgo a las violaciones a los derechos humanos y laborales, y las afectaciones económicas que -dicen- han sufrido 400 agremiados a quienes les han hecho descuentos fuera de la ley, por ordenes del poblano Alonso Trujillo Domínguez quién ha sido señalado por actos de corrupción y acoso en los planteles.
La manifestación se concentró en oficinas centrales y luego recorrió las principales calles de la capital hasta llegar a Palacio de Gobierno, los trabajadores destaparon el jugoso negocio que estaría haciendo el poblano con el subsistema al contratar a una empresa privada que se encargará de la vigilancia para desplazar a los empleados del subsistema que realizan esta actividad durante décadas
Al poblano no le han jalado las riendas y le han permitido hacer y deshacer del subsistema. ¿Dónde está el gobierno que en discursos dice respaldar a los trabajadores del magisterio? ¿Dónde está el respeto a los derechos humanos y el derecho a gozar de un trabajo digno como lo marca la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos? ¿Por qué no invertir ese dinero que se le pretende pagar a la empresa en mejorar las condiciones de los planteles? Muchas preguntas, pocas respuestas a oídos sordos.
la tarde de este jueves 11 de diciembre, los trabajadores del STAICOBAT, liderados por su dirigente Lucero Suárez Pérez, decidieron poner un alto y alzar la voz para denunciar las afectaciones económicas que recibieron los trabajadores en sus pagos de aguinaldo.
Además, revelaron una serie de violaciones a sus derechos laborales por parte del poblano Alonso Trujillo a quien señalaron como el responsable de recortes, descuentos injustificados y de un trato “indigno” hacia el personal del subsistema.
Ante compañeros periodistas, la dirigente del STAICOBAT, Lucero Suárez Pérez, denunció que el poblano, solapado por el Gobierno que dice estar del lado del pueblo, eliminó por sus pantalones prestaciones de más de cuatro décadas de antigüedad, incluso dijo “hay compañeros con licencias medicas cuyo aguinaldo no fue respetado, así como prestaciones federales autorizadas que no han sido entregadas”.
La mujer sindicalista afirmó que con la llegada del poblano y actual director del subsistema, alrededor de 400 trabajadores eventuales han sido clasificados como “trabajadores sin prestaciones”, es decir, el poblano los puede despedir de sus fuentes laborales en el momento que se le hinche su gana.
Lo que no sabe el fuereño es que si despide a los empleados, la Constitución Política en materia laboral dará la razón a los trabajadores y seguramente habrá lluvia de demandas laborales causadas por el desconocimiento e ignorancia de personaje chusco, pintoresco y mala entraña, todo en uno.

