Aunque las féminas afirman que su género muestra mayor sensibilidad para resolver asuntos, la presidenta municipal de Tlaxcala, Maribel Pérez Arenas, está empecinada en demostrar lo contrario.
Para muestra la manifestación que ayer se mantuvo por al menos 7 horas en Acuitlapilco, comunidad cercana a la capital que desde las 8 horas de la mañana registró el cierre del paso a vehiculos tanto de Puebla a Tlaxcala, como de Tlaxcala a Puebla, a la altura de la presidencia de comunidad.
La manifestación de los inconformes es recurrente y tiene que ver con la falta de agua, malestar que ayer contabilizaba más de 30 días sin el vital liquido en sus hogares, lo que dificulta las labores propias del hogar, incluso las más elementales.
Por esta razón cientos o miles de automovilistas vieron afectadas sus actividades pues mientras que algunos lograron encontrar rutas alternas para ingresar a la entidad, o para acudir a Puebla, una mayoría quedó atrapada en el conflicto.
Así inició el décimo mes del año en Acuitlapilco, con la primera protesta del mes, pero la número 179 para la autoridad capitalina en lo que van del año. Aunque las razones son conocidas nadie da solución.
Ayer pasadas las 18:00 horas los automovilistas continuaban sin recibir apoyo por parte de la autoridad estatal o municipal, pues si bien es cierto que este territorio le corresponde al municipio, también es valido decir que el Estado tuvo el tiempo suficiente para dar solución al conflicto.
Tráileres, vehículos compactos, trabajadores de ambas entidades e incluso hambulancias sufrieron las consecuencias de la falta de atención por parte de sus autoridades que, después de más de 7 horas, siguieron mostrando la indolencia para con los afectados. Pareciera que nadie se enteró.
¿Acaso no existe una Secretaria del Ayuntamiento en el caso de la capital de Tlaxcala, o una persona designada para estas tareas por parte de la Secretaría de Gobierno, en el caso de la autoridad estatal?
Si las cosas no se dialogan, es probable que este martes nuevamente regrese ese medio centenar de pobladores que están adheridos a la organización “Antorcha Campesina”.
Sin tomar en cuenta que esa agrupación es reconocida por ser un nido de grillos y “paracaidistas”, los habitantes de Acuitlapilco han confirmado que el agua no existe, pero el cobro por el servicio sí.
Considerando que la presidencia municipal de Tlaxcala es una de las que violentaron a sus habitantes a través de su ley de ingresos, al cobrarles montos económicos superiores a los autorizados y siendo esto reconocido como una acción inconstitucional por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), lo mínimo que se espera es que los servicios públicos no fallen.
2) Suministro de agua potable, drenaje y alcantarillado, en los cuales se delegaba a una autoridad administrativa la facultad de determinar el monto de la tarifa aplicable a dichos servicios, lo que vulneraba el derecho a la seguridad jurídica, así como los principios de reserva de ley y legalidad tributaria. Publicó la SCJN, en su página oficial.
Así el presidente de comunidad, Marco Antonio Carrillo, deberá garantizar el restablecimiento del servicio, de no ser así los inconformes y los que se sumen a la manifestación, tendrán motivos para pensar que las pipas de agua son el motivo por el que les conviene mantener la sequía. El negocio se prioriza.
La manifestación no es la primera, apenas el pasado mes de julio enfrentaron la misma problemática, después de ese día se restableció pero solo por unas horas y por unos cuantos días. El servicio del agua es más que necesario, pero el dialogo es lo que de verdad urge y mucho.
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