Huamantla, el principal pueblo mágico de Tlaxcala, sigue resintiendo un gobierno no sólo mediocre, sino autoritario. Un total de 87 trabajadores fueron despedidos en 2022, y sigue la mata dando. Ya no en alto número de trabajadores, sino gota a gota.
He recibido a mi correo personal la denuncia de dos despidos recientes de trabajadores afiliados al Sindicato 7 de Mayo. El argumento es la austeridad. ¿De verdad?
Hay personas testigos de la forma en la que Salvador Santos Cedillo dirige el municipio, y todas coinciden: autoritarismo. La actual administración municipal se ha convertido en la intención de un solo hombre, y así le ha ido a las y a los huamantecos.
Por más que ha intentado pintar de rosa su administración, no ha podido hacerlo, sobre todo por las arbitrariedades con las que se ha comportado su gobierno.
La obra pública, por más convenios publicitarios acordados, no avanza más allá de lo que han avanzado trienios anteriores. Lo grave es que se cree el mejor gobierno municipal de todos los tiempos y aspira a la reelección. Cuidado.
Llegado a la presidencia municipal por acuerdos políticos inconfesables, ha dedicado sus acciones a buscar clientela política, creyendo que la mayoría de habitantes de Huamantla le respaldan, el problema es que se las ha creído. Y por eso, ante una pésima administración municipal, prefiere la argumentación fácil.
Los últimos despidos son propiciados por Enrique Escobar Cortés, quien encabeza la planilla verde cuando, en su afán de hacerse visible, mintió al dar a conocer que un Juez de Distrito ordenó que el Tribunal de Conciliación y Arbitraje debía emitir nuevamente el resolutivo para la negativa de su toma de nota. Su intención era confundir a la base y lo logró.
Esa mentira, que él manejo como “verdad a medias”, en los hechos es una de tantas falacias que inventa y propaga el dueto encabezado por Edgar Tlapale y Enrique Escobar, pues el juez federal sólo pidió al Tribunal que funde y motive su resolución, no más. Esa chapuza de la planilla verde, generó la reacción ventajosa del alcalde verde, al percatarse de la indefensión en la que se encontraban los burócratas.
La planilla café, es decir, la contraparte de Enrique Escobar Cortés, tiene actualmente un juicio de amparo en el Tribunal Colegiado, que es la segunda instancia y última, próximo a resolver.
Vale la pena decir que ellos también recibieron el amparo y protección de la justicia federal, solo que no lo presumieron pues sabían que eso y nada es lo mismo.
Es decir, para el caso de la planilla café el TCyA no entró a fondo en el estudio de la solicitud de la toma de nota encabezada por Karina Erazo Rodríguez, y eso es lo que se está discutiendo. Ellos sí están a un paso de obtener respuesta -positiva o negativa- a su solicitud, quizá por eso no hacen ruido.
Al final toda esa desinformación ha sido utilizada, manipulada, por el alcalde de Huamantla, Salvador Santos Cedillo.
Es muy posible que su administración no reciba un revés jurídico antes de concluir su administración, sin embargo, su gobierno ya está marcado por la arbitrariedad.
Sigue el despido de trabajadores sin pensar que sus familias dependen de ingresos provenientes de un trabajo en el ayuntamiento. Cuidado, sus aspiraciones de reelección pueden presentarlo en la boleta, pero no de regreso a palacio municipal.
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM), necesitado de votos en Tlaxcala, se equivocará en caso de postularlo nuevamente a la presidencia municipal. Pero allá sus intereses, que por lo que se ve, son lejanos a lo que presume, al servicio del pueblo.
El gobierno de Salvador Santos podría resumirse en una función de teatro, al nivel de las producciones en las que le gusta tirar el dinero; primero cantaría una de sus voces consentidas, y entre canción y canción hablaría a favor de la reelección de “Chava”, finalmente -para darle un toque dramático- rematarían el espectáculo un grupo de policías descargando sus armas contra el público.
Podría ser esa descarga de fusiles, o quizá asesinarlos a golpes en los separos de la policía municipal. Me dicen que en Huamantla hace rato están haciendo “casting” para ese desafortunado espectáculo y que ya hay varios “actores” que han dado la vida en el show del niño que soñó en ser héroe, pero acabó siendo el “Duende Verde” en la aldea navideña de su Pueblo Mágico.
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