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Tan importante es Luis Ramírez para Tlaxcala que el funcionario oriundo de Morelos, que cobra en Tlaxcala -que se la pasa mayor parte de su tiempo en el puerto de Acapulco- destinó una importante cantidad de dinero para “limpiar” su imagen en un medio de comunicación ubicado en la Ciudad de México.

No crea usted que ese periódico estuvo llamando insistentemente al Secretario de Medio Ambiente de Tlaxcala para conocer su postura respecto a las acusaciones hechas en su contra por su ex pareja, que lo señala de negarle la pensión alimenticia a su menor hijo, no. Esa entrevista le costó una “lanota” que bien pudo depositar para el infante.

Pero la preocupación de Ramírez Álvarez no se centra en componer o rescatar su imagen, ni cuidar su perfil ante el pequeño, la verdadera preocupación del secretario de medio ambiente radica en su inminente salida del gabinete estatal por las nuevas disposiciones que limitan el papel de deudores alimentarios en la función pública.

Y es que si Luis Ramírez saliera del gobierno estatal perdería más que su imagen, ciertamente dejaría de cobrar un modesto salario, sí, pero lo que más lamentaría es dejar de hacer negocios a costa de nuestro presupuesto, porque eso es lo que hace día, tarde y noche el morelense, hace dinero con todo, incluida la basura.

Por eso me sorprendió verlo ayer en este evento al que acudió María Luisa Albores González, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) del Gobierno de México. ¿Qué pensará Albores González al ver exhibido a Luis Ramírez en medios tan importantes como la revista “Proceso” y al día siguiente en un evento oficial.

Al concluir este evento para dar a conocer acciones contundentes para combatir el comercio ilegal de madera en el Parque Nacional Malinche, Luis Ramírez habló -por fin- con medios locales y ahí aceptó que acudió a la prensa nacional para limpiar su imagen. ¿Por qué no hacerlo gratuitamente en Tlaxcala, a qué le teme?

Pero su vida privada no es lo único cuestionable en Luis Ramírez, o dígame usted qué acciones conoce se hayan instrumentado desde esta secretaria estatal para atacar o erradicar al escarabajo descortezador que diariamente acaba con arboles en el parque nacional Malintzi.

Quienes conocen la agenda privada de Luis Ramírez saben que, aunque tiene fecha fatal para presentar una propuesta que ayude a solventar los problemas derivados del optimo tratamiento y recolección de residuos sólidos, ha optado por ignorar a importantes empresas que ofrecen soluciones a esta problemática.

La idea de Luis Ramírez no está en solucionar el problema de la basura sino en fortalecer la idea de concesionar el tratamiento de esos residuos o de manejarlos a través de un organismo descentralizado.

Por eso es que hace unas semanas se dio el lujo de ignorar a una importante firma alemana que ofrecía diversas alternativas para acabar con este problema. Los alemanes entendieron y optaron por irse.

Ante estos hechos no queda sino preguntarnos de qué sirve firmar convenios que prometen atacar diversas problemáticas cuando deja de lado acciones que sí son necesarias y para las que existen alternativas de solución. ¿Sabe por qué no le interesa?, porque no le significa efectivo, esa es la realidad.

Por supuesto celebro que gracias a las inspecciones y acciones de vigilancia, a través del Programa Operativo permanente para el combate a la tala clandestina se haya logrado el aseguramiento de 39 vehículos, la detención de 13 personas presuntamente relacionadas con el delito de tala y 102 acciones de coadyuvancia con la Fiscalía General de la República (FGR). Pero eso no lo es todo.

La titular de la Semarnat, María Luisa Albores González, reconoció el trabajo de la mandataria en materia de tala ilegal y deforestación, pero lo hizo porque en el país solo dos gobiernos estatales han impulsado estos temas. Sin embargo en su calidad de mujer dudo que esté de acuerdo con la permanencia de Luis Ramírez al frente de esta secretaría, se le notaba incomoda.

Luis Ramírez ha logrado mantenerse en el ánimo de la titular del ejecutivo al venderse como “operador político” -disfrazado de secretario de Medio Ambiente- pero esa labor a Tlaxcala se sale cara, a la administración la está dejando sin defensa y solo a Ramírez le abulta la cartera. ¿Entonces quién gana?

Las tres de ley… Luis Ramírez es aliado de una empresa privada denominada “ProActiva”. Parece que Hipólito Rodríguez, exalcalde de la capital jarocha, sobre quién pesan acusaciones de fraude, es de los accionistas principales y en Tlaxcala han visto un jugoso botín que no quieren soltar.

2- Empresarios que se mantienen en el anonimato sostienen que a través de empresas de dudosa calidad y conformación, Ramírez desvía dinero que debiera traducirse en beneficios para los tlaxcaltecas, algo que tardaría en comprobarse, pero de lo que no habría dudas. La imagen de Ramírez no está asociada a la legalidad.

3- Tlaxcala tiene fecha fatal para iniciar con una ruta que solucione los problemas de basura con los que diariamente pela la entidad. Si los alemanes ya salieron expulsados por la falta de interés del funcionario, ¿será un indicador de que el negocio ya está dado para otros, o de plano quiere manejarlo él mismo?

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