La “X” de Xóchitl y Claudio X

Jaime Anzurez/Nierika Images
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  • La aspirante a coordinar el Frente Amplio por México estuvo en la entidad, negó que los ricos apoyen su campaña, pero no desmintió los millones que recibió a través de sus empresas.

Xóchitl Gálvez la auto nombrada aspirante a la presidencia de orígenes “indígenas” o más bien “indigenista”, si así lo quiere ver, estuvo en Tlaxcala para hablar de sus encontronazos con el presidente, del origen de sus cuestionados negocios y defender su proyecto de mujer humilde convertida en exitosa empresaria.

Apizaco fue la sede de su encuentro con medios de comunicación y una posterior reunión con “simpatizantes”, no fue casualidad elegir a este municipio que representa uno de los pocos encabezados por la oposición.

Rodeada por personajes panistas como la senadora Minerva Hernández, la líder estatal del blanquiazul Miriam Martínez, el alcalde de Apizaco Pablo Badillo, el diputado local José Temoltzin, la legisladora federal Lilia Caritina Olvera Coronel, entre otros, Xóchitl Gálvez inició su intervención hablando del conflicto que tiene con el Presidente de la República y de como no se le ha permitido su derecho de réplica en Palacio Nacional.

“Yo soy el vehículo de miles de mexicanos que están enojados” dijo escudando su ambición de llegar a la silla presidencial.

La senadora fue cuestionada sobre diversos temas por esta Casa Editorial, uno de ellos, su doble discurso, ambigüedad o conveniencia de asumirse cómo indígena, cuando miembros de su propia familia en Tepatepec Hidalgo lo han negado.

“Yo defino mi propia identidad… Yo podía optar por ser indígena o mestiza, y opté por ser indígena y eso me lo otorga la constitución” contestó amparada en el derecho de adscripción que utiliza a su beneficio, pues nunca antes se le había visto tan interesada en presumir estos orígenes.

El segundo cuestionamiento giró en torno a los casi 1,500 millones de pesos que recibió a través de sus 2 empresas por parte del gobierno, mientras se desempeñaba como funcionaria con Vicente Fox, a lo que aseguró que todos fueron contratos “lícitos”, aunque nunca aclaró si las grandes cantidades que recibió fueron proporcionales a los servicios que ofreció , o si es ético que siendo funcionaria se le favoreciera con contratos tan jugosos.

Es más, en esta oportunidad no negó que los recibiera, aunque señaló que la mayoría del recurso se fue en mano de obra, prestaciones, pago de impuestos, etc, quedándose si acaso con el 8 por ciento. Le dejo este dato para que haga sus cuentas.

Sobre por qué ocultó sus empresas, de las cuales se muestra tan orgullosa, en la última declaración patrimonial que entregó al Contralor Interno del Senado de la República, Xóchitl Gálvez culpó a la misa cámara alta de esta omisión.

“El senado suele ocultar los datos privados” afirmó.

Otro tema fue el de su campaña que es impulsada por el grupo que encabeza Claudio X. González, multimillonario dueño de Kimberly Clark y uno de los principales opositores del gobierno actual, aclaró “que los ricos no están detrás de ella” y que no necesita de ningún hombre para sobresalir.

Lo anterior a pesar de que es sabido que la alianza “Va por México”, la misma que guía el proceso para elegir a quien coordinará el Frente Amplio por México, es liderada por Claudio X. González.

“No estoy aquí por Claudio X. González y creo que si nos respetamos entre las mujeres y nos reconocemos…vamos avanzar más” contestó a mi pregunta, que aclaré no tenía que ver con cuestiones de género.

Tras casi 40 minutos de cero propuestas, y más bien reproches, la senadora se trasladó en bicicleta a una reunión con simpatizantes y curiosos en una estacionamiento en un Centro comercial de la ciudad rielera.

El lugar lució con sillas vacías, lo que se puede ver en los vídeos de este portal, además de que, la persona que escribe esta nota, escuchó como dos varones preguntaban si les pasarían lista, lo que evidenció “acarreo”.