Tlaxcala pasó de 60 a 61 municipios y de eso pocos estábamos enterados; este nuevo municipio -del que desconocemos el nombre- se lo debemos al grupo de (I)responsables que generaron el “Diagnóstico básico y programa para la prevención, gestión integral y economía circular de los residuos sólidos del estado de Tlaxcala 2025-2027”. Iluminados nos resultaron.
Y es que uno esperaría que el manejo de la basura fuera tan impecable como los trajes que lucen los funcionarios estatales, pero no: el recién publicado “Diagnóstico” resultó en un mamotreto de 99 páginas que aterrizó en el Periódico Oficial el 2 de diciembre. Esto es el último capítulo de una farsa administrativa que huele peor que un tiradero a cielo abierto en plena canícula.
Tardío, impreciso y sin un peso presupuestado a la vista, este documento no es más que un velo de humo para justificar, una vez más, el festín de contratos a la “cofradía extranjera” que tanto le gusta al gobierno de la 4T.
Empecemos por el principio: la Ley de Residuos del Estado de Tlaxcala, aprobada en mayo de 2023 y publicada en junio de ese año, daba a la Secretaría de Medio Ambiente (SMA) un plazo de dos años para entregar este programa y su diagnóstico. Eso nos lleva a mediados de 2025. ¿Y qué pasó? Nada.
El documento se presentó en un comunicado oficial en julio de 2025, pero no vio la luz hasta cinco meses después, en diciembre. ¿Explicación del retraso? Cero. Solo un silencio ensordecedor que, en una entidad donde los recursos son escasos, huele a negligencia o, peor, a prioridades torcidas.
Mientras tanto, los cuatro tiraderos públicos —en Atlangatepec, Nanacamilpa, Huamantla y Panotla (Tonsil)— siguen recibiendo 1,736 metros cúbicos diarios de basura sin separación previa, sin básculas para medir volúmenes y con “voluntarios” escarbando para vender lo reciclable.
Estos sitios, que operan como tiraderos a cielo abierto desde hace décadas, han agotado su vida útil y contaminan suelos, agua y aire, como denunció la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) al ordenar su clausura en junio de 2025.
En noviembre, el gobierno estatal inició el cierre de los de Panotla y Huamantla, pero ¿dónde va la basura ahora? A Tetla y Nanacamilpa, saturados, y con municipios como la capital Tlaxcala incrementando su presupuesto de recolección en un 50% solo por los traslados más largos.
El diagnóstico presume de “participación ciudadana” con foros en Zacatelco, Ixtenco y Hueyotlipan, apoyados por la Politécnica de Tlaxcala (UPTx), la Intercultural de Ixtenco -que por cierto fue culminada a empujones- y la UAM-Azcapotzalco. En todo esto destaca, fechas imprecisas, ambigüedad en el número de asistentes, y por supuesto cero contenido de las “encuestas aplicadas”.
Peor aún: hablan de 27 municipios en el primer foro, 18 en el segundo y 16 en el tercero, sumando 61. ¿Problema menor?, en qué momento el congreso del Estado autorizó la creación de un nuevo municipio, porque hasta donde sabemos nuestra entidad tiene 60 municipios.
Un error de principiante que ignora hasta las enseñanzas de Pitágoras sobre sumas básicas, y que hace dudar de la seriedad del proceso. Encuestas sin metodología, foros sin datos: esto no es participación; es “sastrería ambiental”, un traje a la medida, pero mal hecho, para maquillar un rezago de 30 años en gestión de residuos, como admitió la propia SMA en septiembre de 2025.
El programa, que parece hecho por un niño ajeno a esta tierra, exige planes municipales sin plazos, y se actualizará en la próxima administración —un guiño al “no es mi problema”-. ¿Entonces dónde queda el manejo integral con números, sin excusas. Si el gobierno no arranca de verdad, la economía circular será solo un círculo vicioso de contaminación y contratos dudosos. ¿Será que la ineficiencia también se perdona, o solo se recicla?
Las tres de ley… 1- Este día la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET) entregará el estimulo económico que gracias a la Novillada de la Prensa, del pasado viernes 5 de diciembre, se pudo generar para beneficio de colegas en vulnerabilidad.
2- El regidor de Apizaco, Arnulfo Alba Sánchez, conocido amante de la fiesta de los toros, ha sido el aliado que la UPET encontró para donar este premio a la matadora que, a través de una votación al interior de la Mesa Directiva, se hizo acreedora al premio que la UPET entrega año con año.
3- A nombre de todos los que integramos esta agrupación, pero muy en especial de los beneficiarios, queremos agradecer a quienes acudieron a disfrutar del festejo del pasado viernes. Sin su apoyo este tradicional festejo no tendría eco y los compañeros afectados en su salud no tendrían la posibilidad de recibir este estimulo. La enfermedad no solamente merma el cuerpo, también la bolsa de nuestros colegas por lo que en próximas fechas anunciaremos la firma de dos convenios que buscarán salvaguardar la salud del gremio periodístico. Sector público, sí, pero también en el sector privado y especializado.
