Algo sucede en las escuelas que todos quieren “administrar” los dineros de los estudiantes, pero nadie desea transparentar la utilización de esas cantidades, sin importar el monto que sea.
Lo mismo sucede en un kinder, que primaria o secundaria y creame usted que incluso ocurre en las instancias universitarias, aunque de eso poco se haya sabido hasta el momento.
Si usted creia que Liliana Becerril, ex candidata al gobierno de Tlaxcala, era la única que había encontrado un lucrativo negocio en los comités de padres de familia de las instituciones educativas, se equivoca.
Como ejemplo está lo sucedido ayer en la escuela primaria Tlahuicole, ubicada en Tetla de la solidaridad, cuando los padres de familia impidieron el acceso a los alumnos y catedráticos.
Lo anterior se dio como medida de presión para exigir que la ex tesorera, Blanca Lilia Zea Hernández, aclarara el destino de los más de 120 mil pesos recaudados por concepto de inscripción de los jovenes estudiantes.
De acuerdo con la versión de los inconformes, Zea Hernández se ha negado a aclarar el manejo de los dineros desde hace 24 meses, mismo tiempo que la mujer ha encabezado la tesoreria del Comité de padres de familia.
A decir de los inconformes la persona señalada del presunto desvio de recursos ha pretendido generar inestabilidad al interior de la institución, intentando generar conflictos entre alumnos y maestros. Eso orilló a los padres de familia a cerrar los accesos a la escuela.
Con este escándalo sería interesante conocer la opinión de la autoridad educativa que, salvo en el caso de Liliana Becerril, no se ha pronunciado por aclarar si se implementará alguna normativa que asegure el manejo transparente de esas cuotas que, aún siendo irrrgulares, son toleradas en diversas escuelas.
Coincido con Homero Meneses Hernández, titular de la Secretaría de Educación Pública , cuando en entrevista colectiva afirmó que correspondía a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) dar puntual seguimiento a la denuncia de los afectados. De eso no tengo duda.
Pero continuar permitiendo las “cuotas voluntarias” es realmente lo que genera este tipo de conflictos. Si la autoridad escolar estatal fuera tajante al impedir este tipo de “cooperativas” ninguno de estos casos estarían siendo escandalo para las ex candidatas o para cualquier mortal.
Cerrar los ojos a esta ilegalidad, como son las cuotas escolares, es consentir la corrupción y la opacidad. Dinero que no sea fiscalizable o administrado por alguna autoridad verdaderamente responsable, siempre generará encono, inconformidad y como ha quedado claro, discrecionalidad y abuso en el manejo de esos dineros.
Como siempre los más afectados serán los padres de familia que con tanto esfuerzo reunen esa cantidad, porque al existir desvio del recurso, los padres y alumnos tendrán que volver a conseguir ese dinero.
Personas como Liliana Becerril tendrían que recibir más que la sanción pública, pues solo los alumnos sabrán si en el dinero que les roban -y tendrán que volver a pagar- estaba destinado para sus zapatos, alimentos o el pasaje. Por dificil que pueda parecer, en Tlaxcala no todos tenemos las mismas posibilidades.
Las tres de ley… 1- Josefina Rodríguez Zamora ha de estar satisfecha con su labor al frente de la Secretaria de Turismo en Tlaxcala. Con todo y las grillas logra los reflectores nacionales que por cierto les son negados en su patria chica.
Ayer Miguel Torruco le reconoció su labor al anunciar que Ixtenco, último reducto Otomí en el país, es el nuevo pueblo Mágico de Tlaxcala, siendo uno de los 45 municipios que lograron esta importante denominación.
2- La labor será descalificada, eso lo puedo afirmar, pero en el ámbito federal conocer las dificultades que implica obtener tal denominación, tan es así que algunas entidades han perdido ese sello que le da un toque especial a los territorios que presumen este logro.
3- Para este año “Jose” tuvo que competir contra 122 solicitudes, de 23 entidades distintas que pretendian tal incentivo porque aunque de todas ellas solo 87 contaban con los expedientes completos, Ixtento era un número más y así hay que verlo.
Para orgullo de la entidad y especialmente de Ixtenco, nuestro territorio puede presumir haber llegado junto con 45 finalistas más en esta edición 2023.
Si hay un espacio que faltaba por recibir -y que merecia de sobra- tal distinción sin duda era ixtenco. Felicidades.
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