La senadora de Movimiento Ciudadano (MC) y ex gobernadora perredista, Amalia García Medina, ha tenido un detalle que su amigo y ex compañero de partido, Alfonso Sánchez Anaya jamás olvidará, llevó a su hijo y actual presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, a conocer las oficinas que muy probablemente ocupará, si ve truncado el sueño de ser gobernador.
No olvide usted que así sucedió y se negoció la capital; primero dijeron que sería senador, después diputado federal y al final se conformó con una alcaldía que para muchos sería un sueño hecho realidad. Para las dinastías una presidencia, aunque sea la capital, es poco menos que nada.
El pretexto no pudo ser más absurdo. Lo llevaron para hablar de medio ambiente, presumir cómo se trabaja en Tlaxcala contra la desertificación y otros temas que evidentemente desconoce, o que quizá no dominaba mientras actuaba, y cobraba, como Secretario de Infraestructura (SI) del gobierno actual. El acto parecía una exposición donde se jugaba su titulación profesional.
Al participar en el conversatorio “Modelo de proyectos sostenibles para la prevención y atención de la desertificación”, Alfonso Sánchez García expuso -o al menos eso dice un comunicado- ante miembros del Senado, diputadas federales, autoridades municipales y especialistas, las acciones concretas que su administración ha emprendido de forma coordinada con el gobierno estatal, para enfrentar esta amenaza ambiental desde el ámbito local.
“La desertificación ya no es una amenaza lejana, afecta la seguridad alimentaria y la estabilidad social de nuestras comunidades”, afirmó el alcalde, al destacar que su gobierno trabaja siempre de forma conjunta para generar resultados tangibles.
Durante su intervención, el alcalde detalló estrategias coordinadas que van desde la creación y fortalecimiento de áreas verdes urbanas, como el Jardín Botánico de Tizatlán, el parque lineal del río Zahuapan y el Parque de las Artesanías, hasta la intención de declarar una zona céntrica más como área natural protegida. Muy raro es que no haya contado que permitió que talaran los arboles frente al Vips, en la capital que gobierna, todo para que no estorbaran la vista de los comensales.
De este punto el actual presidente y ex secretario de infraestructura también omitió, o quizá olvidó mencionar, que en sus años como secretario de la obra pública en Tlaxcala, enterró 150 millones de pesos justamente en una obra del Rio Zahuapan gracias a la que, en pocos meses, se pudo demandar a sus profesores de la universidad por haberlo licenciado, cuando evidentemente carecía de muchos conocimientos.
Pero no solo eso, el presidente capitalino también platicó qué tal se la pasaba en “Rancholandia” en aquellas épocas en las que no lo ponían a leer, o frente a las cámaras a hablar de libros que jamás ha ni hojeado, pues habló sobre el impulso a prácticas agropecuarias sustentables, como la reducción del consumo de agua, el uso de fertilizantes orgánicos, la construcción de jagüeyes bajo el modelo “meteplante” y la promoción de mercados sociales.
Personalmente creo que confundió Mercado, con Redes Sociales, porque de verdad dudo que el arquitecto conozca más allá de ir a sacarse las fotos a los mercados, para sus campañas y boletines, lo que engloba una plaza dominical donde la compra-venta de insumos es denominada mercado dominical. Quizá cuando se entere será una padrísima anécdota que podrá narrar a sus subordinados cuando hay esos silencios incomodos.
Una de las acciones más destacadas -presumió ante un auditorio espectante- es el rescate integral de la laguna de Acuitlapilco, la recuperación de 10 manantiales, limpieza de barrancas, clausura de descargas residuales, jornadas comunitarias de limpieza, campañas de reforestación y control de plagas. Los capitalinos y tlaxcaltecas en general nos preguntamos ¿en qué administración realizó eso y cuándo comenzará en Tlaxcala capital?, porque de lo narrado en ese sueño, nada más no se ve lo mismo en esta cochina realidad.
Además, resaltó que Tlaxcala cuenta con una planta de tratamiento de aguas residuales en San Hipólito Chimalpa, cuyo sistema innovador ha sido reconocido por su eficiencia y será replicado a nivel nacional. Obra que por cierto inauguró Claudia Sheinbaum Pardo el día que anunció una inversión millonaria de 1500, millones de pesos para el Zahuapan. Ya imagino cómo le brillaron los ojos al munícipe capitalino imaginando cuántos “parques lineales” podría construir con esa lanita.
La que le puso su estrellita en la frente, al acabar de exponer frente a los niños grandes, no podía ser otra que la “nana” Amalia García Medina, anfitriona del evento y amiga íntima del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya que sin duda presumirá que su hijo estuvo junto con otros más de 40 municipios del país en este espacio de diálogo y construcción de soluciones… o de sueños, fotos y ambiciones.
La “madrina de graduación” fue otra senadora, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, la misma que aparentemente contratará al arquitecto para rehabilitar alguno de los inmuebles que compró con lo que desapareció en su paso como lider de Morena; ésta dama que se cambió el nombre para parecer más importante y extranjera subrayó la importancia de estas acciones emprendidas por el presidente municipal de Tlaxcala. “Aquí no se vino a hablar de proyectos, se vino a hablar de lo que ya se está haciendo”, dijo orgullosa mientras le acomodaba un gallito, al estilo obrador.
Se nota que ya se acercan las fechas de las graduaciones y uno que otro padrino, o madrina, hacen lo imposible por lucir a sus niños ante los más grandotes de otros pupitres, esperando que vayan agarrando callo, en caso de que su destino sea ese y no el que tanto esperan. Muy bonito cuadro para el recuerdo y la confirmación de una amistad sincera y duradera entre Alfonso y Amalia.

