Alfil en b5: el destape de Ana Lilia Rivera

Eduardo Lozano, articulista y opinador de MR Noticias
Eduardo Lozano, articulista y opinador de MR Noticias
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Tlaxcala es siempre, históricamente, un ente exquisito en lo político. La designación del coordinador de la defensa de la cuarta transformación ha sucumbido el tablero político para los próximos comicios gubernamentales, y sobre todas las cosas, vaticina una elección bellísima en lo político. Esto, en ajedrez, sería una Apertura española o Ruy López (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5). El defensor peón salió al centro protegido por el caballo, pero la consolidación para el control del centro del tablero fue erigido y siempre pensado por una pieza jerárquica ortodoxa para el movimiento y de largo recorrido: el Alfil en b5: presión indirecta para un largo alcance con el peso, la disciplina y el cumplimiento de tiempos.

Era predecible la designación de Ana Lilia Rivera, que obedece a la oleada de los partidarios originales de MORENA y a su mayoría; máxime en un estado con mucho arraigo al movimiento encabezado por AMLO. Todos los esfuerzos del gobierno estatal por posicionar a su candidato fueron vacuos, y el primer mensaje —todo comunica— abandonando el evento oficial de la designación, hace ver, entre líneas, un probable rompimiento con MORENA. La lealtad y la obediencia, resulta un principio mayor para el partido fundado por AMLO, y el desacato, no resultará una inteligente idea, ni para el que fuera candidato, ni para quien encabeza el gobierno; sin en cambio, las formas entripadas y primeros gestos hace ver posible que Alfonso Sánchez pueda buscar refugio en partidos opositores.

Que un candidato no abanderado por el oficialismo busque su candidatura en otras coaliciones, no será nuevo en Tlaxcala, sin embargo, ese suceso fue ideado por mentes magistralmente políticas que lograron remontar con movimientos de ajedrez bellísimos como si hubieran sido movidos por el propio Garri Kaspárov. Otro punto en contra para esa postura es la posición entre la espada y la pared en la que se encuentra el gobierno estatal; entregar su estructura a su candidato, sería una condena fortísima para LCC en tanto a su relación con el gobierno federal, que, por cierto, es uno de los más solidos en la historia contemporánea de México. Fue la crónica de una derrota anticipada; las negociaciones serán encarnizadas y la operación cicatriz deberá estar liderada por gente con verdadera capacidad política y de mediación.

Se antoja complicado que la oposición pueda conjuntar esfuerzos y competir. Quizá lo más significante que mueva la elección vendrá de los propios aliados de MORENA, pues sin ellos, se debilitaría la alianza y pondría más reñida la contienda. Ellos son los que venderán la piel del oso cara. ¿Qué decidirá el PT y el Verde Ecologista? También jugará vitalmente el voto constante y visiblemente representado del PAC. Estos serán días y meses relevantes para Tlaxcala. Ojalá haya ajedrecistas a la altura.