La seguridad es un tema prioritario para los tres niveles de gobierno que tienen una presión social aplastante y les urge recuperar la percepción social en seguridad, la tranquilidad y la paz en las ciudades, pueblos, colonias, delegaciones, barrios y calles, y esto solo se logra mediante un trabajo frontal, de inteligencia y coordinación, incluso, enfrentando la corrupción y limpiando a las instituciones.
La intervención del Secretario de Seguridad del Gobierno Federal, Omar García Harfuch en todos los estados y en Tlaxcala, muestra el interés del Gobierno de México y de las entidades federativas por recuperar lo más valioso para el pueblo, la seguridad pública.
En el caso de Tlaxcala, el discurso gubernamental todos los ciudadanos se lo saben, pero el problema es que la gente no les cree porque la realidad supera los datos estadísticos, hay delitos sin denunciar, sin perseguir, hay denuncias públicas de impunidad, hay investigaciones que permanecen en el limbo y otras investigaciones, que por la presión social y mediática, son investigadas de inmediato con resultados verdaderamente sorprendentes, la procuración de justicia es selecta y contraviene a la igualdad.
Tal vez ahora con las detenciones de importantes personajes de grupos delictivos en las últimas horas en el estado, pueda ayudar a mejorar la percepción ciudadana y elevar un poco la calificación del Gobierno, el hecho es que pese a que hay detenciones importantes todos los días, no lo informan, y cada día hay delitos que sobre pasan a las autoridades, que no son registrados o no se quieren contabilizar para seguir manteniendo a Tlaxcala como el estado más seguro del país.
Reconocer que en el interior de las corporaciones hay elementos corruptos que piden “moche” a los ciudadanos es una verdad que aunque incomoda es valiente reconocer la problemática, y lo mejor son las acciones que se emprenden para limpiar a la corporación policíaca, el combate a la corrupción también es noticia buena para el gobierno, porque demuestra honestidad y compromiso de quién esta al frente de la corporación.
Reconocer que hay bandas delictivas locales es sinónimo de conocimiento, de atención y de acción inmediata, saber que hay acercamientos de grupos organizados del país con los grupos locales, es una llamada de alerta, un grito por la ¡Seguridad!
Los tlaxcaltecas necesitan ver la seguridad en el estado y para que el pueblo le crea al Gobierno los resultados en seguridad, es indispensable fortalecer la estrategia y la campaña información de las acciones que se realizan día a día, no basta con poner a posar a los elementos, lo que la gente quiere ver es la realidad en las calles, elementos vigilando, patrullando, previniendo e inhibiendo cualquier acto delictivo.
La gente detesta que se filtren videos de atención a accidentes o de persecuciones, la gente quiere resultados, no ficción o morbo como lo han hecho hasta ahora, la gente se pregunta ¿Y porqué no ven los robos, ataques directos, asaltos y demás delitos, si hay cámaras que vigilan?
La seguridad pública es un tema que debe trabajarse no solamente desde los datos de gobierno, se trata de proyectar los resultados en un discurso apegado a la realidad, sin maquillar cifras, reconocer que aún hay acciones pendientes pero también hay avances, la secrecía también daña la percepción.
