Martín Rodríguez Hernández/INNOMBRABLE
Martín Rodríguez Hernández/INNOMBRABLE
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Si hay un grupo que se ha sentido altamente agraviado por la aplicación de algunas políticas implementadas por el actual gobierno estatal, ese es el de las mujeres.

La conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, ha servido para denunciar durante los últimos dos años una serie de agresiones, a tal grado que no han bajado el tono de sus críticas.

El tema de los feminicidios y de la trata de personas, son los más relevantes, pero no los únicos.

El nombramiento de Luis Antonio Ramírez Hernández como nuevo secretario de Gobierno, abona a ese peligroso terreno de la percepción, sobre todo porque está señalado como un deudor alimentario. Ya negoció el silencio de su ex pareja, pero sigue siendo el mismo.

El artículo 38 de la Constitución Política federal, fracción VII, establece que los derechos o prerrogativas de los ciudadanos se suspenden “Por tener sentencia firme por la comisión intencional de delitos contra la vida y la integridad corporal; contra la libertad y seguridad sexuales, el normal desarrollo psicosexual; por violencia familiar, violencia familiar equiparada o doméstica, violación a la intimidad sexual; por violencia política contra las mujeres en razón de género, en cualquiera de sus modalidades y tipos”.

El segundo y tercer párrafos precisa esa suspensión: “Por ser declarada como persona deudora alimentaria morosa.

En los supuestos de esta fracción, la persona no podrá ser registrada como candidata para cualquier cargo de elección popular, ni ser nombrada para empleo, cargo o comisión en el servicio público”.

El funcionario público ha sido sujeto de reiterados señalamientos por parte de su ex esposa, en el sentido de ser eso, un deudor alimentario.

Y las acusaciones han traspasado las paredes de lo interno, al llegar a medios nacionales que han expandido la noticia de que evade el pago de obligaciones alimentarias a favor de su hijo de dos años de edad, quien además requiere tratamiento médico.

Ese hecho le ha costado imagen a la titular del Ejecutivo y, todo hace indicar, le seguirá costando.

La designación no favorece su discurso de ser una aliada de las mujeres, precisamente por ese antecedente.

Pero, además, en la designación de Ramírez Hernández existe una clara falta de sensibilidad.

Acaso por eso su llegada a la Secretaría de Gobierno, el cargo político de mayor importancia dentro del gabinete estatal, se dio a través de un comunicado de prensa, lo que ya representa un claro acto de arrogancia en alguien que debería dar la cara en momentos donde el ambiente político está a días, semanas, de crisparse por la definición de candidaturas en todos los partidos políticos y el inicio de las campañas electorales.

No es menor el hecho de que el nombramiento representa un duro golpe a las y a los tlaxcaltecas, comenzando por la clase política.

Se prefiere en esa responsabilidad a alguien de fuera, en lugar de confiar en alguien oriundo, que conozca la idiosincracia de los habitantes de esta entidad, que algunos han tomado como cajero automático, o agencia de colocación de empleos.

¿Pago de facturas? ¿a quién se están pagando y qué clase de facturas son las que se deben pagar?, son preguntas.

Y para terminar: ¿por qué la prisa en los cabildos municipales para validar las reformas constitucionales que abrieron el candado a un no oriundo de Tlaxcala. ¿A un favor político, o simplemente zalamería?.

Eso habrá que preguntárselo a 34 alcaldes, quienes desde sus respectivos ayuntamientos agilizaron como pocas veces, en tan solo cuatro días, la validación de la reforma constitucional. Le dejo los nombres por si quiere saberlos:

Atlangatepec, Altzayanca, Calpulalpan, Cuapiaxtla, Chiautempan, Muñoz de Domingo Arenas, Huamantla, Hueyotlipan, Ixtacuixtla, Ixtenco, Tepetitla, Sanctórum, Nanacamilpa, Acuamanala, Natívitas, Panotla, Santa Cruz Tlaxcala, Teolocholco, Tepeyanco, Tetla de la Solidaridad, Tetlatlahuca, Tocatlán, Totolac, Zitlaltepec, Tzompantepec, Xaloztoc, Xaltocan, Papalotla, Ayometla, Emiliano Zapata, Lázaro Cárdenas, Zacualpan, Tecopilco y Nopalucan son los “ágiles” presidentes.

A estos últimos sume usted los 25 inútiles y serviles que cobran en el congreso estatal, ellos fueron, dicho por la propia gobernadora, los que sometieron a Tlaxcala a esta nueva historia en la que lo local no suma, no sirve, no se tolera.

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