En Tlaxcala, pocos asuntos han arrastrado tanto peso político y mediático como la relación anual entre las autoridades educativas y las normalistas de la Escuela Normal Rural “Lic. Benito Juárez” de Panotla. Para Homero Meneses Hernández fueron su dolor de cabeza.
El pliego petitorio se convirtió, ciclo tras ciclo, en un termómetro de tensión: marchas, bloqueos, mesas interminables y un desgaste que proyectaba confrontación. Este 2026, José Alonso Trujillo Domínguez, titular de la SEPE-USET, demostró que es posible cambiar esa dinámica.
El Comité Estudiantil Ernesto Che Guevara presentó un documento de 73 puntos. La mesa de diálogo se instaló el pasado 12 de septiembre en la Sala Lucio Cabañas, arrancó cerca de las 10:00 horas y cerró hacia las 16:30 con la firma de la minuta. Sin destrozos, sin retenciones prolongadas de funcionarios y sin el espectáculo de caos vial que en ediciones anteriores dominaba los titulares.
Trujillo explicó en entrevista posterior, con claridad y sin rodeos que recibir el pliego no implica aceptar todo de inmediato: cada punto se revisa por viabilidad, especialmente los vinculados a plazas, infraestructura y operatividad. Hablar directo, sin rodeos, y aprovechar la entrega anticipada del documento fue la clave.
Este resultado no es menor. La misma normal que ahora dialoga en términos relativamente cordiales mantuvo una relación áspera con la administración anterior. Bajo Homero Meneses Hernández, las negociaciones a veces se extendían más de 20 horas y el clima de protesta llegó a extremos trágicos que vale la pena recordar.
En octubre de 2022, tras una movilización y enfrentamiento con elementos de seguridad en la zona de El Trébol, la alumna Beatriz N. perdió la vida y según los resultados oficiales de la necropsia de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), la causa fue un traumatismo craneoencefálico secundario a una caída, no el impacto de una bala de goma, como se manejó en versiones iniciales.
La joven estuvo internada en el Hospital General de Zona del IMSS en Tlaxcala capital, donde se le diagnosticó muerte cerebral antes de su deceso. Aunque la determinación oficial descartó el proyectil, el contexto de la protesta y el enfrentamiento generó acusaciones y un profundo resentimiento entre las normalistas hacia aquella gestión y en particular contra Homero Meneses.
Ese episodio se convirtió en uno de los puntos de mayor eco negativo para la Secretaría de Educación: una pérdida humana en el marco de las movilizaciones tradicionales de la Normal de Panotla. Cuatro años después el recuerdo de Beatriz sigue presente en los mitines de cada septiembre y alimentó la narrativa de desconfianza.
Que Trujillo haya logrado desahogar el pliego 2026 en menos de siete horas, con reconocimiento mutuo de disposición y sin escalada, marca un contraste evidente. No se trata de romanticizar el diálogo ni de ignorar que las demandas de las normalistas —matrícula, condiciones del internado, materiales, infraestructura— siguen siendo legítimas y estructurales.
Se trata de reconocer que el método importa. Cuando la autoridad llega preparada, escucha con puntualidad y evita la provocación, el resultado puede ser un “ganar-ganar” -como lo dijo el propio Trujillo- que beneficie a las estudiantes y a la imagen del gobierno estatal saliente.
En una secretaría que estaba identificada con la confrontación y el conflicto, se aprecia que los nuevos inquilinos de ese despacho se centren en soluciones más rápidas y concretas.
Trujillo acaba de dar un ejemplo en uno de los asuntos más complejos y sensibles de la agenda educativa, precisamente en el terreno donde la administración previa cargó con el costo político y mediático más alto. Incluido un deceso.
Ojalá este estilo se sostenga en el seguimiento de los 73 puntos y se extienda a otros frentes, porque el verdadero liderazgo no se mide solo por lo que se anuncia, sino por lo que se evita: el desgaste, la polarización y, sobre todo, las tragedias que nunca debieron ocurrir.
Las tres de ley… 1- El secretario del ayuntamiento de Panotla, Franklin Calva Córdoba, no improvisa: al anunciar denuncia penal contra Miguel Ángel Covarrubias por difamación e incitación a la violencia, busca blindar su cargo y al Ayuntamiento de Panotla.
2- Niega el cobro de 2 mil 600 pesos por liberar a Axel N. y acusa al exdiputado de intervenir solo por protagonismo, generando tensión que terminó con personas encapuchadas en el conflicto. Covarrubias ha hecho de la sobreexposición su marca y parece que la factura le saldrá cara
3- El choque salió de las redes y llegó a los tribunales. Para Calva es la vía de recuperar el control narrativo; para Covarrubias, la exposición constante amenaza con convertirse en su principal obstáculo.



