PODECOBI: Gran oportunidad y gran prueba

MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
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El Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar inaugurado ayer en Huamantla podría convertirse en el principal logro que la actual administración tlaxcalteca podrá exhibir ante sus críticos. Siempre y cuando este proyecto respete la armonía y los pilares que anunció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en aquella mañanera del 26 de junio pasado, acompañada de los gobernadores.

En esa conferencia matutina, Sheinbaum presentó los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (PODECOBI) como uno de los ejes centrales del Plan México. La estrategia busca ordenar la inversión en zonas con clara vocación industrial, atrayendo capital nacional y extranjero, mientras se incorporan vivienda, escuelas, hospitales y servicios básicos para evitar el crecimiento caótico de las ciudades.

Según lo declarado en Huamantla, la selección de los polos se basó en las vocaciones productivas de cada región y, sobre todo, en el respeto estricto a las condiciones ambientales y a la disponibilidad de recursos naturales, particularmente agua y energía. Es precisamente aquí donde surgen las primeras dudas, muy razonables si consideramos lo que sucede con la llegada de las empresas.

“Entonces, no vamos a poner una fábrica de alto consumo de agua en donde no hay agua”, enfatizó la presidenta el 26 de junio de 2025, durante la mañanera en la que se anunció el arranque de los primeros 15 polos y se firmó la Carta de Intención con 14 gobernadores. Lorena Cuéllar Cisneros fue una de las afortunadas en asistir y de acuerdo con lo presumido por la propia Sheinbaum, la primera en concretar su polo.

Aquella declaración buscaba transmitir un mensaje claro: no se permitirá que las empresas abusen o sobreexploten el recurso hídrico. Los polos se diseñaron para priorizar la sustentabilidad y evitar instalar industrias intensivas en agua en zonas con escasez. Por eso genera inquietud que Coca-Cola FEMSA, a través de la firma GRAVITY haya adquirido un espacio importante en Huamantla. ¿Será porque en esa zona sí hay agua suficiente que baja desde la Malinche?

Nadie puede sorprenderse por la llegada de un gigante transnacional como el Grupo FEMSA, ni por la posible adquisición de 20, 50 o más hectáreas. Sin embargo, sería prudente revisar con detalle el historial de impacto ambiental que ha dejado en Apizaco, donde diversos estudios de instituciones especializadas han advertido sobre posibles afectaciones a la ciudad y sus alrededores en el corto plazo.

Si Tlaxcala aspira a convertirse en un ejemplo nacional, debe comenzar por la transparencia. Es necesario informar con claridad quién invirtió en la primera etapa del polo. Como señaló la propia Sheinbaum, el capital inicial representa una fuerte suma que permite vender terrenos ya urbanizados y listos para construirse, con certeza jurídica para los empresarios. ¿Quién fue ese “samaritano” que hizo posible esa inversión inicial? ¿serán algunos de los que ayer se sentaron en la primera fila?

También sería saludable que el gobierno estatal y federal informaran abiertamente a la presidenta, a Marcelo Ebrard y, sobre todo, a los tlaxcaltecas, qué empresas se quedarán con las hectáreas restantes y por qué en la ceremonia de ayer brillaron por su ausencia los rostros de empresarios locales. ¿Acaso el capital tlaxcalteca no cuenta con la misma seriedad que el de Puebla o Hidalgo?

Si las empresas que lleguen generan empleo, como se espera, ahora corresponde exigir calidad en ese empleo. Tal como lo señaló el senador José Antonio Álvarez Lima, los sindicatos deben “ponerse las pilas” y demandar buenos sueldos, además de condiciones dignas de trabajo: guarderías, transporte seguro y comedores adecuados. No se trata solo de empleos seguros, sino de mejorar realmente la calidad de vida de las familias tlaxcaltecas.

La propia presidenta propuso “cero trámites” (o resolución expedita de permisos municipales, estatales y federales) para agilizar la llegada de inversiones, sin renunciar a los criterios ambientales. Ahora toca que esos empresarios retribuyan a la entidad lo que los habitantes han cedido: agua, salud, mano de obra y el esfuerzo colectivo que implica recibir nuevas industrias. No todas las empresas piensan en reciprocidad, pero es obligación del gobierno exigirla.

Por todo lo demás, es una buena noticia que Tlaxcala tenga el primer polo del país. Ahora solo falta que sea realmente un modelo de desarrollo ordenado, sustentable y transparente. El tiempo y los hechos dirán si se cumple el anuncio o si, una vez más, la buena intención choca con la realidad.

Las tres de ley... 1- Pobladores de Yauhquemehcan no esconden su rechazo a la construcción de la Ciudad de la Cultura y denuncian expropiaciones indebidas en el predio “El Molino”, por ello habrá una manifestación este día con la que buscan ser escuchados.

2- Las Cuevas en Apetatitlán son testigo mudo del  robo sufrido este fin de semana en la demarcación administrada por Azaín Ávalos Marban. Ahí a plena luz del día y con la corporación a escasos metros, se realizó un robo masivo a vehículos que se mantenían estacionados mientras sus dueños realizaban una convivencia. la duda es si los roedores son más inteligentes que la autoridad o si los roedores están disfrazados de azul. ¿ineptitud o complicidad?

3- Un AS no reconocido es el que prepara una nueva campaña de posicionamiento. Ya que la desesperación le ha ganado y toda vez que “menos choro más territorio” fracasó, ahora pretende decir que es el AS bajo la manga. Habría que exigirle el mismo ímpetu y la misma inversión para la capital, porque en este juego político los únicos que pierden son los capitalinos.