La llegada de Leticia Ramírez Amaya a la Secretaría del Bienestar no es un simple ajuste de piezas en el ajedrez federal. Es un movimiento que, sin aspavientos, fortalece redes concretas y le inyecta oxígeno político a ciertos perfiles con futuro. Entre ellos, Óscar Flores Jiménez, secretario de Finanzas del Estado de México y uno de los tlaxcaltecas con mayor peso específico rumbo al 2027 en su entidad natal.
Quien haya seguido la cosa de cerca lo sabe: ambos coincidieron en la SEP durante la administración de AMLO. Cuando Delfina Gómez dejó Educación para buscar (y ganar) el Edomex, Ramírez Amaya tomó las riendas. Ahí, donde ya existía cercanía desde Atención Ciudadana, se cerró la pinza. Flores Jiménez, como titular de la Unidad de Administración y Finanzas, y ella, al frente de la secretaría, consolidaron una relación de confianza y lealtad política real. No de esas que se cuentan en corrillos, sino de las que se ven en las mañaneras y en los pasillos de Palacio.
Esos lazos no se rompen con facilidad. Al contrario, se templan cuando hay poder de por medio. Por eso, al momento de las definiciones en Tlaxcala, Ramírez Amaya mirará con buenos ojos a los perfiles alineados con Claudia Sheinbaum y la Cuarta Transformación. Oro molido para quien entienda cómo se mueve la política de verdad.
@martin_rodriguez.com En politica todo son mensajes y todo comunica. Al buen entendedor pocas palabras.
Mario Delgado: reprobado con estrépito
Otro que no se salvó fue Mario Delgado. El exlíder de Morena se fue de boca y anunció con bombo y platillo la cancelación anticipada de cursos por el calor y el Mundial 2026. Veinticuatro horas después, la propia Presidenta Claudia Sheinbaum le bajó los humos en público: “Es solo una propuesta en análisis”. Tremendo coscorrón.
En Tlaxcala el eco fue idéntico. El secretario de Educación, Homero Meneses Hernández, intentó seguirle la corriente al volantazo federal. Olvidó, como Delgado, que en la 4T quien pone la agenda y marca el paso es Claudia Sheinbaum. Resultado: ambos exhibidos. Este tipo de improvisaciones solo generan incertidumbre en padres, maestros y alumnos, y abonan al rezago que ya arrastramos desde la pandemia. El calendario oficial en Tlaxcala sigue vigente y cualquier ajuste debe hacerse con seriedad, no con anuncios mediáticos de ocasión.
Medallistas históricos
En contraste con los tropiezos educativos, en el deporte Tlaxcala está dando una lección. La delegación rompió su récord histórico de medallas de oro que databa de 2010. Ya van 12 oros, 4 platas y 8 bronces, sumando 24 preseas hasta el momento. Y aún faltan disciplinas fuertes para la entidad: atletismo, luchas, judo, boxeo, taekwondo, gimnasia…
Daniel Moncayo Cervantes, al frente del Instituto del Deporte de Tlaxcala (IDET), ha sido pieza clave. Detección de talentos, preparación integral y trabajo serio con entrenadores y familias. La planeación y la continuidad, cuando se aplican con rigor y ciencia, dan resultados que no son casualidad.
La Olimpiada Nacional CONADE 2026 aún tiene semanas por delante. Tlaxcala puede —y debe— seguir sorprendiendo.
En política, como en el deporte, los resultados no mienten. Unos improvisan y son reprobados. Otros planean, trabajan y rompen récords. Así de simple. Y así de claro.


