MRH
Martín Rodríguez Hernández/INNOMBRABLE
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Los movimientos sociales suelen ser de razones justas y actores falsos; si un gobernante no es capaz de atender las causas, los segundos crecerán hasta ser una opción para aquellos necesitan ser representados.

No hay frase que ejemplifique mejor lo que está sucediendo en Tlaxcala donde todos los actores políticos -incluidos los más desprestigiados- aprovechan el caos generado por la insensibilidad del gobierno estatal, para buscar el reflector y la foto.

Son tan ruines y están tan deseosos de la legitimidad que, personajes como Mariano González Aguirre, Anabell Ávalos Zempoalteca, Minerva Hernández Ramos, Edgar Tlapale Ramírez, Julieta Berruecos y otros más, su suman a las manifestaciones, olvidando que ellos forman parte de la podredumbre que derivó en la privatización del servicio.

Nadie podrá defender esa privatización, no hay cómo, quienes pretendan cuidar su inversión, o la cercanía con el gobierno en turno, están destinados al desprestigio y a la sanción social.

Pero tampoco se puede pensar que por el hecho de enviar un comunicado de prensa, desde la cámara de diputados, Marianito González Aguirre haga una diferencia, o abone a destrabar el conflicto. Simplemente no tiene la capacidad para hacerlo.

Lo unico que Marianito intenta es mostrarse “solidario”, pero nadie se lo cree, porque todos recuerdan que durante el sexenio de su padre, Mariano González Zarur, el junior de dedicó a entregar obra pública, enriquecerse con la venta de medicamentos en la SESA y sangrar el diezmo en las dependencias.

Apenas iniciada la administración de Marco Antonio Mena Rodríguez fue el propio director de Pensiones Civiles del Estado de Tlaxcala (PCET), Roberto Carlos Morán Pérez, quien afirmó enfrentar un déficit de 60mdp, lo que provocaría que González Zarur haya declarado “la quiebra” del sistema estatal de Pensiones Civiles en su administración. ¿esa fue la solución?

Marianito cree que los policías estatales -o las viudas y huérfanos de los desaparecidos-, han olvidado que González Zarur mandó golpear a los elementos que exigían mejores condiciones salariales y prestaciones, todo sucedió cuando el ganadero llevaba apenas seis meses en la silla.

¿Con qué cara Marianito puede pedir lo que su padre fue incapaz de hacer?, pide diálogo cuando su progenitor ocupó a la Policía Federal -del confeso narcotraficante Genaro García Luna- para golpear y encarcelar a los policías estatales. Que no se nos olvide.

Si Marianito ha madurado lo suficiente, sería buen momento para que se acerque a hablar -tan sensible como es- con esos elementos que después de la persecución de su padre, continúan enfrentando un juicio por la liquidación de 15 o 20 años de servicio. Quizá desde San Lázaro pueda hacer algo.

O mejor aún que Anabell Ávalos, en su carácter de ex secretaria de gobierno de Mariano González, les explique a los adultos mayores por qué fue incapaz de dialogar con ellos en mayo de 2011, cuando los jubilados y pensionados se movilizaron exigiendo su pago mensual de mil pesotes, que les había sido retenido. Ahí también hubo exceso en el uso de la fuerza pública.

O que Edgar Tlapale y Julieta Berruecos expliquen a los sindicalizados, con los que hoy marchan “hombro a hombro”, cómo pactaron canonjias con Mariano González Zarur y Marco Antonio Mena Rodríguez al momento en que se resolvía la reforma a la Ley de Pensiones Civiles del Estado de Tlaxcala.

En serio los “activistas”, ex candidatos al gobierno y aspirantes a algún hueso político -que andan ahí quemando suela y gastando saliva junto a los inconformes- creen que marchando van a lograr suspender este robo en despoblado.

¿Ningún jurista les ha dicho que esto podría resolverse en los tribunales?, No es ahí donde el gobierno estatal, e incluso el federal, no pueden meter las manos, según lo dicho por el propio López Obrador. Ejemplos hay y muchos.

Mientras el gobierno no comience a mostrar sensibilidad y tacto político todos los actores seguirán sumándose a los gritos y mentadas que se dan en las manifestaciones. Sueñan con ser candidatos y están en campaña marchando y cerrando vialidades.

Y hasta que los manifestantes no entiendan que la salida debe ser legal y no política, estaremos destinados a ver cómo se acaban la voz y la suela exigiendo en la calle, lo que un abogado podría resolver en la mesa.

Sé que la salida juridica no es atractiva porque las cámaras y reflectores no llegan hasta esas instancias, y lo que hoy urge es desprestigiar al gobierno de cara a las elecciones del 2024. Ni de desgasten, el morenismo estatal sabe que lo único seguro es la presidencia, lo demás será complicado.

Las tres de ley… 1- Que alguien explique a los trabajadores del sector salud cómo es que esta semana se entregaron plazas en medio de la opacidad.

2- En respuesta a este tipo de “estímulos” -que no son para todos- ayer un grupo de trabajadores eventuales y cubre incidencias se apersonaron en el Centro Vacacional “la Trinidad” para exigir su basificación, pues varios de ellos cuentan con más de 5, 10 y hasta 12 años de antigüedad, sin que se les haya tomado en cuenta hasta este momento.

3- Lo más extraño de todo es que gran parte de estos “nuevos sindicalizados” forman parte de una nueva camada de reciente ingreso, jóvenes que no tuvieron que hacer méritos, ni hicieron fila para gozar de una plaza que otros esperaban por años. Bendita suerte la de ellos.

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