Filtración o venta de datos desde la SEPE-USET

MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
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Una filtración desde la propia Secretaría de Educación Pública y la Unidad de Servicios Educativos del Estado de Tlaxcala (SEPE-USET) que encabeza Homero Meneses Hernández está exhibiendo los datos personales de al menos 3,249 alumnos de la entidad. ¿quién tiene acceso a esa información?, usted y yo definitivamente no.

De acuerdo con los datos proporcionados por dos investigadores, la información  personal, académica y administrativa de estos estudiantes circula a través del mercado negro digital. Los únicos que tienen acceso a tan importantes datos son los funcionarios del sector educativo y sin embargo ahora son utilizados con intenciones que nadie conoce.

De acuerdo con este especialista en Ciberseguridad, advierte “Filtraron la base completa del Sistema Integral de Escuelas Normales de Tlaxcala y expusieron a miles de alumnos a posibles casos de fraude y extorsión. Pero la nota en medios es que tienen un pan gigante”.

Los datos personales incluyen el nombre y apellido completo, CURP, domicilio, localidad, municipio, entidad y código postal, además del correo electrónico y números de teléfono tanto fijo, como celular, estado civil, sexo, y si existe alguna condición de discapacidad.

Pero los datos incluyen también nombre del usuario del sistema, nombres completos y contraseñas, correos electrónicos, contraseñas (aunque están cifradas representan un riesgo latente), roles dentro del sistema (administrador y/o enlace).

De acuerdo con esta investigación algunos alumnos estarían siendo vulnerados con información en formato XML que parece corresponder a la información de certificados electrónicos de estudios con dato de timbrado digital del SAT, lo que indica que se trata de documentos oficiales.

Y sin embargo con todo esto que circula en la red y a través de grupos -ahora públicos que venden y compran información para ser usada en procesos electorales, la SEPE-USET no se ha pronunciado, no existe postura de su secretario Homero Meneses, porque la clausura de los 500 años es otra prioridad que no puede esperar.

No importa que los funcionarios públicos que filtren información confidencial o reservada pueden enfrentar diversas sanciones administrativas y, potencialmente, penales, conforme a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos para el Estado de Tlaxcala y el Código Penal para el Estado Libre y Soberano de Tlaxcala.

También existen sanciones administrativas que deberían ser aplicadas por autoridades internas de control (como los Órganos Internos de Control o la Secretaría de la Función Pública) que podría ser desde una amonestación (privada o pública), la suspensión del empleo, cargo o comisión (por un período no menor de tres días ni mayor a un año), la Destitución del puesto, Sanción económica, e incluso la inhabilitación temporal para desempeñar empleos, cargos o comisiones en el servicio público (que puede ir de meses hasta varios años, dependiendo de la gravedad de la falta).

Con los cambios que existen ahora que el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP) dejó de existir no se sabe cuál será el resultado de estas modificaciones, pues incluso cuando esas siglas estaban en el organigrama nadie hacía caso, con su desaparición dudo -porque así lo indican los antecedentes- que suceda algo. Al menos tenemos un pan enorme y un Récord Guinness para aliviar el susto.