* Gobernadores ganan terreno ante las designaciones, pero no ha habido injerencia como en el estado
El proceso interno de Morena rumbo a 2027 comienza a exhibir una disputa de fondo: el peso de los gobernadores frente a las estructuras del partido para definir a quienes encabezarán las coordinaciones estatales de la transformación. En medio de este escenario, el diputado federal con licencia y aspirante en Tlaxcala, Raymundo Vázquez Conchas, cuestionó que las simpatías de los mandatarios estatales puedan convertirse en operación política desde las estructuras de gobierno.
Durante una conferencia de prensa, Vázquez Conchas sostuvo que en las entidades donde ya fueron definidos coordinadores y coordinadoras estatales no se habría recurrido —según su señalamiento— a las casas de gobierno ni a trabajadores públicos para impulsar a determinados perfiles. En contraste, afirmó que Tlaxcala estaría viviendo una situación distinta.
El punto más delicado de su posicionamiento fue la referencia a la Casa de Gobierno, pues sostuvo que operar políticamente desde ese espacio para favorecer a un aspirante constituye una práctica que rebasa la competencia interna de Morena y termina afectando la relación entre gobierno, partido y ciudadanía.
“Eso es una ofensa al pueblo. Es una agresión a la presidenta de la República”, afirmó Vázquez Conchas al cuestionar el supuesto involucramiento de estructuras gubernamentales en favor de un personaje.
El aspirante fue más allá y sostuvo que promover desde la Casa de Gobierno a un perfil político representaría un mensaje contrario a la institucionalidad de Morena. En su interpretación, si un gobernador tiene simpatía por algún aspirante, esa afinidad puede existir, pero no debería convertirse en una operación política utilizando recursos, espacios o personal del gobierno.
“Todos tenemos corazón. Y es válido si alguien a lo mejor le simpatiza algo”, expresó, aunque inmediatamente marcó distancia con lo que calificó como una intervención “tan ruidosa” como la que, desde su perspectiva, se ha registrado en Tlaxcala.
El señalamiento coloca a Tlaxcala dentro de una discusión nacional que acompaña la definición de las coordinaciones estatales: hasta dónde llega la influencia de los gobiernos estatales y dónde comienza la autonomía de Morena para seleccionar a sus futuros cuadros electorales. La definición de estos coordinadores resulta políticamente relevante porque, en la práctica, coloca a los perfiles seleccionados en una posición central de cara a la construcción de las estructuras rumbo a 2027.
Vázquez Conchas vinculó además su postura con los principios de la Cuarta Transformación y sostuvo que quienes se identifican con Morena deben actuar conforme a los principios de “no robar, no mentir y no traicionar”. Desde esa perspectiva, afirmó que utilizar las estructuras gubernamentales para favorecer una aspiración política sería contradictorio con esos principios.
En Tlaxcala, la definición de la coordinación estatal continúa concentrando la atención de los distintos grupos de Morena.