La unidad comienza a decantarse, ALRR avanza firme a la coordinación 

NÉSTOR
NÉSTOR
Comparte esta nota

Las contiendas internas en los partidos políticos suelen iniciar con múltiples aspiraciones y divisiones, pero conforme avanzan los días el escenario comienza a despejarse, se aclara el panorama dando claridad al camino que suele despejarse en torno a la unidad para fortalecer a Morena y llegar unido a la elección de 2027.

En Tlaxcala, todo indica que ese momento va llegado y que la discusión ya no gira únicamente en torno a quién quiere encabezar la Coordinación Estatal, sino a quién realmente tiene las mejores condiciones para mantener unido al movimiento rumbo a 2027.

En esa ruta, Ana Lilia Rivera Rivera la senadora con licencia ha logrado consolidarse como la figura mejor posicionada entre las mujeres y hombres registrados y, para muchos es el perfil más competitivo entre los once aspirantes. Su trayectoria, su experiencia y el reconocimiento que conserva dentro de Morena la han colocado en una posición de ventaja política.

Un dato que comienza a marcar la diferencia es que el llamado a la unidad hecho por la senadora con licencia ha encontrado eco incluso entre quienes también buscan la coordinación. Las señales son cada vez más evidentes. El diputado federal con licencia Raymundo Vázquez Conchas ha expresado públicamente en dos ocasiones que, si la definición nacional favorece a una mujer, Ana Lilia Rivera es el perfil mejor posicionado y ha dejado claro que respaldará esa decisión.

Su postura no parece ser un hecho aislado. Otros hombres y mujeres que participan en el proceso interno han privilegiado un discurso de respeto a las reglas del partido y de cohesión del movimiento, en sintonía con el mensaje impulsado por Ana Lilia Rivera de que el proyecto debe estar por encima de los intereses personales. Esa narrativa comienza a imponerse sobre la lógica de los bloques y las confrontaciones.

La política, al final, también es lectura de tiempos. Quienes hoy mantienen una aspiración legítima saben que Morena necesitará llegar unido al proceso constitucional. Por ello, no resulta aventurado pensar que, tarde o temprano, los distintos grupos políticos terminarán cerrando filas en torno al perfil que ofrezca mayores garantías de competitividad, estabilidad y unidad.

Si esa tendencia continúa, Ana Lilia Rivera no solo llegará fortalecida por su posicionamiento, sino por algo aún más importante: la capacidad de convertirse en el punto de convergencia de las distintas expresiones de Morena. Porque las candidaturas pueden definirse mediante encuestas, pero las victorias electorales se construyen con acuerdos. Y esos acuerdos, hoy por hoy, parecen comenzar a alinearse alrededor de su liderazgo.