La ex diputada local Michaelle Brito Vázquez ya cumplió un año al frente del Instituto Tlaxcalteca para la Educación de los Adultos (ITEA) y los resultados de los programas y acciones para abatir el rezago educativo en el estado se desconocen.
En los primeros 12 meses de gestión de Brito Vázquez los problemas internos, escándalos, acusaciones de abuso de poder y hasta señalamientos de promocionarse políticamente han opacado los resultados de la dependencia, si es que hay alguno.
Prácticamente desde su llegada se generaron problemas en el ITEA que alcanzaron su punto más alto con un paro de laborales del personal para exigir la destitución de una directora.
El pésimo manejo del conflicto por parte de la petista Michaelle Brito provocó que las oficinas dejaran de prestar servicio.
Luego vinieron acusaciones de despedir injustificadamente a trabajadores para favorecer en la nómina a familiares y amigos, coincidentemente todos originarios de Tlaxco, donde nació la ex diputada local y de donde dicen busca ser alcaldesa.
Actualmente, el ITEA parece estar en pausa, no se sabe qué acciones están impulsando, no existe una correcta socialización de los logros y tampoco hay estrategias que garanticen el cumplimiento de sus objetivos.
¿Usted recuerda alguna acción destacada en lo que va del año? ¿Alguna noticia del arranque de una estrategia?
Su trabajo de difusión se centra en compartir en redes sociales fotos de eventos sin mayor trascendencia que poco o casi nada informan sobre el avance de programas o resultados de los mismos.
La curva de aprendizaje de Brito Vázquez se ha prolongado bastante y los intereses personales han terminado por afectar el trabajo institucional.
La realidad es que una dependencia que, de origen, tiene una vocación noble como es educar a las personas adultas y contribuir a la igualdad de oportunidades ha perdido la brújula.
Habrá que recordarle a la directora del ITEA que el gobierno para el que trabaja tiene como eje prioritario incrementar los niveles de bienestar en la población y la educación está estrechamente ligada a la calidad de vida que pueden alcanzar las personas.
El tiempo y la paciencia se agotan, así que Michaelle Brito debe replantear las estrategias y la manera en que maneja el instituto.
La política laboral del terror que instauró terminó por afectar el desempeño del ITEA por lo que debe reconsiderar la forma en que se relaciona con sus directores y personal en general.
Así la gestión de Brito Vázquez al frente del ITEA no coincide con la política de servicio público que se marca desde Palacio de Gobierno.
Si la ex diputada local quiere reafirmar que está comprometida con los ideales de la 4T debe empezar a mejorar la operatividad e imagen del ITEA, empezando por su trato con los trabajadores.
En este momento la percepción ciudadana sobre el ITEA es que se encuentra en un letargo interminable. Su aspiración política nubla la vista de la titular, solo ella es ajena a su realidad.
Quizá no todo sea culpa de la ex legisladora, puede ser que su maestro y padrino político, Ubaldo Velasco Hernández, ex oficial mayor en el sexenio de Mariano González Zarur, haya tenido una severa repercusión en su inconsciente, solo ella sabrá.
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