MARTÍN RODRÍGUEZ
MARTÍN RODRÍGUEZ/INNOMBRABLE
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Es una realidad que la administración municipal del alcalde Hildeberto Pérez Álvarez ha sido y es una de las peores que ha tenido Zacatelco en los últimos años.

Tantos yerros cometidos por él y los suyos seguramente le costará a su partido, Nueva Alianza, perder esa importante jurisdicción, predicción que se agudiza con los recientes sucesos de agresión a un grupo de pobladores que se manifestaba frente a la presidencia municipal en apoyo del regidor Francisco Román Cedillo.

La respuesta a esa agresión que supone intolerancia por parte del gobierno municipal recibió, sin embargo, una durísima respuesta no sólo por parte de sus opositores en el municipio, sino del propio gobierno estatal: se quedó sin policía propia. La Secretaría de Seguridad Ciudadana se hará cargo de esa responsabilidad.

Además, fue obligado a la adquisición de un predio, que desde semanas atrás se le exigía, para la construcción de un Hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Los acuerdos, avalados por el recién nombrado secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Álvarez, fueron una clarísima derrota para su gobierno, que se convierte en un doble golpe recibido porque, de cara a las elecciones locales del próximo año, se le reducen las posibilidades de impulsar e imponer la candidatura de su hijo, del mismo nombre Hildeberto, como es su deseo.

Si en los comicios de 2021 el Partido Nueva Alianza (Panal) fue ganador en la región sur del estado al ganar los dos principales municipios, Zacatelco y San Pablo del Monte, no se avizora el mismo panorama para 2024.

Por eso lo más probable es que Hildeberto Pérez Álvarez no tenga la posibilidad de influir en una posible candidatura, a riesgo de perder en las urnas. Eso lo deben saber en su instituto político.

En todo esto, sin embargo, es inconcebible que ni el Panal ni el presidente municipal hayan visto venir a sus enemigos políticos en el municipio. Más porque ninguno de sus oponentes tiene las mejores referencias.

El ex presidente municipal, Francisco Román Sánchez, no cuenta con buenos antecedentes, siendo que durante su administración el Órgano de Fiscalización Superior (OFS) observó presuntos desvíos millonarios de recursos. Por ejemplo, en septiembre de 2017 le fue reprobada su cuenta pública del último trimestre de 2016, por irregularidades financieras por el orden de los 6.7 millones de pesos.

Antecedentes como el anterior, le hicieron tener la animadversión del electorado en su municipio y en aquellos circunvecinos, que por ello nunca pudo llegar a la diputación local por el distrito XIII.

Algo similar sucede con la diputada Blanca Águila Lima, quien a su paso por la presidencia municipal de Zacatelco también le fueron encontradas diversas irregularidades financieras.

Y aunque ha tenido el apoyo de su partido, el PRI, incluso para alcanzar una candidatura a diputada federal, los electores decidieron darle la espalda en las urnas.

El regidor Francisco Román Cedillo ha utilizado el respaldo económico de su padre, el ex alcalde Francisco Román Sánchez, para promoverse de cara a las elecciones de 2024. El juego es tan evidente pero la incapacidad política ha rebasado, por igual, al alcalde Hildeberto Pérez Sánchez y a quien encabeza el Panal en Tlaxcala, que, por cierto, es hermano del diputado Bladimir Zainos.

Mientras esto sucede con la clase política del municipio, quien paga los platos rotos es la población de Zacatelco, cuyo electorado no ha podido atinarle a elegir un buen gobernante.

Hay un desencanto manifiesto que, así como en su momento fue desfavorable para el PAN y el PRI en las urnas, seguramente lo será para el Panal en 2024.

Y Morena, que alista una alianza en la que estará incluido el Panal, seguramente también será arrastrada por esos malos resultados. Entre Cachorros, Águilas y uno que otro miembro de la fauna política, el sur va perdiendo brillo.

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