Ni la más emblemática campaña emprendida por el gobierno del estado tuvo tanta difusión como la ha tenido, lamentablemente, la presencia del síndrome Guillain-Barré en territorio estatal, nacional e internacional. Todo gracias al sector salud.
Tlaxcala, efectivamente, sí existe y así nos lo hicieron saber medios nacionales e internacionales que han estado informado sobre el desarrollo de esta enfermedad en nuestra entidad federativa.
La información comenzó a socializarse desde del mes de febrero, pero ésta creció exponencialmente cuando en la primera semana de marzo las autoridades del sector salud en el estado declararon una alerta epidemiológica por el incremento en el número de casos que ya existían.
Informaciones periodísticas hablaban de 50, pero resulta que a estas alturas las personas enfermas no alcanzan esa cifra. Lo cierto es que Tlaxcala ya registró sus primeras dos muertes provocada por el síndrome de Guillain-Barré.
La información oficial llega a 26 casos positivos y 66 casos sospechosos a Parálisis Flácida Aguda (PFA). Lo anterior convierte a Tlaxcala como la entidad federativa con mayor número de casos en el país en lo que va de este año, reconoció el titular de la Secretaría de Salud (SESA), Rigoberto Zamudio Meneses.
La información, sin embargo, no se conoció a través de una conferencia de prensa, sino en una reunión que el funcionario público sostuvo con diputados locales en las instalaciones del Poder Legislativo. ¿Por qué esperar tanto? ¿Acaso por el inicio de las campañas electorales?
Si bien el artículo 41, fracción III, base C de la Constitución Política federal establece que durante el tiempo que comprendan las campañas electorales federales y locales y hasta la conclusión de la respectiva jornada comicial, deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación social de toda propaganda gubernamental, tanto de los poderes federales y estatales, como de los municipios, órganos de gobierno del Distrito Federal, sus delegaciones y cualquier otro ente público, también precisa que “las únicas excepciones serán las campañas de información de las autoridades electorales, las relativas a servicios educativos y de salud, o las necesarias para la protección civil en casos de emergencia”.
¿Y entonces? No sólo la información ha sido deficiente por parte del sector salud, sino también de las autoridades sanitarias. ¿Dónde se encuentra la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios para informarnos sobre las acciones que ha implementado?, sí me refiero a la Coeprist, ¿existe al menos un registro de entrada y salida de aves en Tlaxcala?
Sabemos que han sido clausurados y multado a 35 establecimientos de venta de carne de pollo ubicados en Ixtenco, Chiautempan, Apizaco y Tlaxcala capital debido a que se encontraron cárnicos mal conservados, sin embargo, ¿de ahí provienen los casos detectados? ¿qué se está haciendo en el resto de los municipios de la entidad? ¿de verdad es la carne, o el lavado de ésta la que produce la enfermedad?
¿Es suficiente saber que de 11 casos confirmados, 8 dieron positivo a Campylobacter jejuni, la bacteria que produce el síndrome de Guillain-Barré y otra enfermedad denominada diarrea del viajero?
Algo está pasando en Tlaxcala que obliga a las autoridades gubernamentales a salir para informar con precisión a la población. No sólo a un grupo de privilegiados que todavía despacha en el Congreso del Estado, a la espera de obtener candidaturas e iniciar campañas en busca de la reelección.
Y quien debe poner el ejemplo es, por supuesto, el secretario de salud en Tlaxcala, Rigoberto Zamudio Meneses. Es necesario que lo haga sin dejar pasar más tiempo, pero no solo a los diputados, también tome en cuenta a los que somos simples mortales. De nuestros impuestos todos ustedes están comiendo, tomen eso en cuenta.
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