MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
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Solamente un cara dura como Salvador Santos Cedillo, presidente municipal de Huamantla, podría festejar un logro ajeno como algo propio, tal como sucede ahora que el gobierno de México se fijó en el Pueblo Mágico para invertir aquí en uno de sus Polos de Desarrollo para el Bienestar (PODEBIS).

“Me siento muy orgulloso de que Huamantla haya sido aprobado por la presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo, como nuevo polo de desarrollo para el bienestar”, escribió en las mismas redes sociales en las que ha ignorado a sus gobernados que le exigen agua potable, un servicio elemental que no puede satisfacer, si no es a cambio de dinero como lo hizo en el pasado reciente con su hermano.

“Estoy seguro que esto es gracias al gran trabajo de cada huamantleco que pone el corazón en hacer grande al municipio, y también al respaldo de la gobernadora Lorena Cuéllar con quien siempre hemos contado”, agregó Santos Cedillo, buscando el respaldo del pueblo al que ha defraudado y de la mandataria que cada vez lo ignora más.

Y es que para nadie es un secreto que Salvador Santos Cedillo tuvo que vender, o hipotecar “la plaza” para volver a ganar el gobierno municipal, por eso es que en esta segunda oportunidad al frente de la alcaldía los robos a casa habitación, el robo de vehículos, y el robo a transporte se han incrementado. Revise usted los datos oficiales para confirmar lo que sostengo.

Los dos directores de seguridad que el municipio ha tenido -en menos de un año- confirman que las cosas no van bien en esa materia y de hecho el segundo, de apellido Carreto, optó por irse ya que las presiones para corromperse eran muchas y mejor dejó llegar a la dama venida de Ixtacuixtla, Gloria Lilia Checa Hernández, fiel escudera del Director de Vialidad del Pueblo Mágico, que es el verdadero operador de Santos Cedillo en materia de inseguridad. Él hace y deshace en el oriente de Tlaxcala.

Pese a todo, el pasado 22 de mayo de 2025 marcó un hito para Tlaxcala, particularmente para Huamantla, al ser anunciado como uno de los 14 nuevos Polos de Desarrollo para el Bienestar (PODEBIS) dentro del ambicioso Plan México. Ese que en el país encabeza Altagracia Gómez.

Este anuncio, encabezado por Marcelo Ebrard Casaubón en la conferencia matutina del gobierno federal, no solo es motivo de celebración, sino un paso estratégico hacia la transformación económica y social de nuestra entidad.

Para los tlaxcaltecas, esta noticia trasciende el discurso político: es una promesa tangible de crecimiento, empleo y bienestar compartido.

Huamantla, cuna de tradiciones se posiciona ahora como un referente de desarrollo económico gracias a su inclusión en este proyecto impulsado por el gobierno federal, primero bajo el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador y ahora con la continuidad de Claudia Sheinbaum Pardo.

Los PODEBIS no son meras zonas industriales, son áreas estratégicamente delimitadas que aprovechan las vocaciones productivas de cada región, con infraestructura adecuada y condiciones óptimas para atraer inversión privada. Así ven a Huamantla.

En el caso de Huamantla, su selección no es casualidad: su ubicación privilegiada, conectividad, factibilidad industrial, sostenibilidad y, sobre todo, la propiedad pública de los predios, lo convierten en un lugar idóneo para detonar el desarrollo.

Este proyecto promete generar empleos de calidad, fortalecer la infraestructura local y posicionar al municipio como un imán para industrias clave como la eléctrica, electrónica, automotriz, agroindustria, dispositivos médicos, farmacéutica o petroquímica.

La llegada de inversión privada, incentivada por políticas públicas favorables, no solo impulsará la economía local, sino que también tendrá un impacto en la calidad de vida de los huamantlecos.

Más empleos significan más ingresos para las familias, mayor dinamismo comercial y un fortalecimiento del tejido social.

Además, este Polo de Desarrollo se alinea con una visión integral, sustentable e incluyente, principios que resuenan profundamente en una región como Tlaxcala, donde la preservación de la identidad cultural y el cuidado del medio ambiente son valores arraigados.

La participación del Comité Intersecretarial, integrado por dependencias como Economía, Hacienda, Energía y Medio Ambiente, asegura que el proyecto no solo busque crecimiento económico, sino también un desarrollo equilibrado que respete las condiciones sociales y ambientales de Huamantla.

El Plan México, del cual los PODEBIS son una pieza clave, refleja el compromiso del gobierno federal por descentralizar el desarrollo y llevar oportunidades a regiones tradicionalmente marginadas del crecimiento industrial.

Tlaxcala, a pesar de su riqueza cultural e histórica, no siempre ha sido un protagonista en la atracción de grandes inversiones. La inclusión de Huamantla en este esquema cambia esa narrativa, colocando al municipio y al estado en el radar de empresarios nacionales e internacionales.

El anuncio de Ebrard también subraya el carácter dinámico del proyecto: mientras Huamantla ya está en la fase de licitación para atraer al sector privado, otros polos en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y nuevas propuestas en evaluación demuestran que el Plan México es un esfuerzo vivo, en constante expansión.

Para Tlaxcala, esto significa no solo un presente prometedor, sino la posibilidad de integrarse a una red nacional de desarrollo económico.

La designación de Huamantla es una oportunidad histórica para Tlaxcala y también un reconocimiento a las fortalezas de nuestro estado: su ubicación estratégica, su conectividad, su capital humano y su compromiso con un desarrollo sostenible.

Pero, sobre todo, es una invitación a los tlaxcaltecas a soñar en grande, a imaginar un Huamantla que no solo preserve sus tradiciones, como la emblemática Huamantlada, sino que también se convierta en un motor de progreso económico y social.

El desafío ahora está en las manos de las autoridades locales, los empresarios y la sociedad civil para aprovechar al máximo esta oportunidad.

La llegada de un Polo de Desarrollo no solo transformará la economía de Huamantla, sino que consolidará a Tlaxcala como un estado que mira al futuro sin olvidar sus raíces.

El 22 de mayo de 2025 no será solo una fecha en el calendario, será el inicio de una nueva era para Huamantla y para todos los tlaxcaltecas si sus autoridades no le dan al traste privilegiando sus “otros negocios” es probable que a Tlaxcala y a la región oriente le vayan bien y no solamente a los que ellos privilegian… ojalá que así sea