Las versiones sobre la salida de Homero Meneses Hernández a la titularidad de la SEPE-USET ya no son rumor: su salida se concretaría este miércoles durante la clausura oficial del ciclo escolar 2025-2026. No lo aguantaron más.
Le perdonaron los escandalos, venta de plazas, mantener a la gente del PRI en la secretaría, correr a maestros y administradores de manera injustificada, apropiarse de plazas para sus amigos, incluso meter a la nomina a su familia, y hasta su prepotencia, pero todo tiene un límite.
Por eso se le vio alejado de los últimos actos públicos y acabó apestado de los eventos del grupo cerrado al que perteneció y también protegió. Hasta el final de su administración le heredó plazas a sus incondicionales y con ello se le acabó el discurso de la 4T y la lucha contra la corrupción.
Al saber de su despido optó por emitir, desde sus medios amigos, una versión que anticipaba su lejanía con esta administración a la que acabó traicionando tal y como lo hizo con Alfonso Sánches Anaya.
Lejos de un cierre ordenado, Meneses se va en medio de un historial cargado de conflictos, despidos arbitrarios, opacidad en plazas y cuestionamientos que marcaron su gestión. Fue y será recordado como el secretario de educación más conflictivo en la historia de la SEPE-USET.
Nadie olvidará que padres de familia de la Primaria Emiliano Zapata, cercana al mercado Emilio Sánchez Piedras, lo increparon públicamente por imponer la reubicación del plantel pese a no contar con las aulas y un edificio concluido en su totalidad. Homero se encaprichó y realizó ese traslado que no tiene justificación.
Meneses Hernández respondió a esos padres y alumnos con verticalidad: decisiones que “no se consultan” aunque estén en juego la seguridad y el futuro de los niños. Quejas similares acumuló por cuotas, uniformes y por extralimitarse en sus funciones.
El caso más emblemático fue el despido de Gwendolinee Amaro Ramírez, líder sindical de la D-III-1 del SNTE. En 2024 la cesó acusándola de faltas y paros, pero Amaro y sus aliados denunciaron persecución política y hostigamiento hasta que Homero rebasó los límites y la despidió injustificadamente.
Ese forcejeo no fue aislado: tensiones con sectores magisteriales incluyeron tomas de oficinas y acusaciones recurrentes de acoso laboral, tanto de la sección 31 como de la 55 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Las plazas educativas fueron un foco permanente de críticas. Aunque -para curarse en salud- denunció fraudes con su nombre, la realidad es que enfrentó señalamientos por plazas “heredadas”, dobles adscripciones y favoritismo.
El reciente escándalo de funcionarias con plazas activas mientras ocupan altos cargos reforzó la percepción de compadrazgo y nepotismo. Trabajadores lo acusaron de arbitrariedad y opacidad en asignaciones.
Ahora, su salida abre paso a una reestructuración mayor en la USET. Se habla de la llegada de José Alonso Trujillo Domínguez, otrora director del COBAT, y de movimientos casi en su totalidad de funcionarios. Nadie quiere el cascajo de Homero.
Antes de irse Homero Meneses enfrentó el malestar social que generó el viaje al extranjero de sus consentidos: Hugo Damián Mendoza Guillén (jefe del Departamento de CEBES) y Alba Susana Hernández Hernández (jefa del Departamento de Registro y Certificación Escolar), junto a otros funcionarios, con gastos al erario por más de una semana.
En un contexto de recursos limitados y quejas constantes, este tipo de salidas solo agravaron la desconfianza en Homero y sepultaron su cantaleta de “austeridad” mientras él viajaba a Argentina o Reino Unido, so pretexto de intercambio educativo. Eso aquí y en Inglaterra es turismo con nuestros impuestos y así se le recordará.
En su desesperación Homero Meneses filtra a sus amigos que su salida es por sumarse a Ana Lilia Rivera Rivera, aspirante al gobierno de Tlaxcala en el 2027
Insiste en decir que esto es un movimiento calculado para capitalizar redes magisteriales y territoriales para ponerlas a su disposición, mientras se distancia del desgaste acumulado en el actual gabinete. ¿En serio piensa que alguien lo seguirá?.
Lo que es un hecho es que mientras Meneses busca nuevos horizontes políticos, quedan padres inconformes, sindicalistas cesados, plazas cuestionadas y una educación estatal marcada por conflictos que no resolvió.
Su salida no cierra capítulos oscuros; los deja abiertos para quien llegue. El tiempo y las urnas de 2027 dirán si fue un gestor fallido o solo otro aspirante más usando el cargo como trampolín.
El ex titular del COBAT tiene que remar contra corriente por el basurero que le heredaron pero a su favor hay algo que se puede decir: Nadie podrá ser peor que el hombre que se hizo maestro gracias a una base que nunca ha podido explicar y que entregó plazas como quien repite un patrón con el que se benefició y llegó a ser secretario.
Las tres de ley… 1- Paris ejemplifica lo que la oposición quería para México. La derrota de Francia ante España en las semifinales del Mundial desató la furia de los aficionados, provocando disturbios en las calles, focos de incendio y fuertes enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
2- En México no llegamos a estos niveles de descontento. La ciudadanía mantiene la calma incluso ante resultados deportivos o situaciones de presión y eso habla muy bien del estilo de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que mantiene una buena calificación y ha logrado transmitir estabilidad y confianza en el país.
3- Si por la lamentable muerte de aficionados que se concentraron en el Ángel de la independencia la oposición exigía sangre y renuncias del gabinete federal, no imagino que estarían haciendo si México hubiera tenido un levantamiento como el que sufrió Macron. Esperemos a ver la reacción.

