El respeto a la voluntad del pueblo es la legitimidad al Gobierno, No a la imposición

NÉSTOR
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• MORENA debe privilegiar los perfiles que le garanticen un Gobierno legitimo con aceptación y confianza de la gente, y no imponer a un candidato que rechace el pueblo y le traiga crítica permanente al Gobierno

• Los 3 Poderes de Gobierno violan los derechos humanos a la libertad al presionar, condicionar el empleo y obligar a trabajadores a apoyar a un aspirante que ha demostrado inexperiencia en el servicio público

Para legitimar a un Gobierno se debe respetar la voluntad del pueblo y que la mayoría lo decida en las urnas, además que la candidata o candidato sean personas cercanas a la ciudadanía con resultados comprobados porque son precisamente los resultados y la experiencia en el servicio público los que le brindarán confianza y certeza a la gente de que tendrán un buen gobierno legitimo.

Querer imponer desde los tres niveles de gobierno a un candidato inexperto, sin resultados positivos, ni experiencia en el servicio público es traicionar la confianza de la gente, traicionar al pueblo y pisotear uno de los principios de la Cuarta Transformación que es “no mentir al pueblo” que promovió el líder moral de este movimiento, Andrés Manuel López Obrador.

Lo que hacen algunos funcionarios del Gobierno Estatal, algunos magistrados y algunos legisladores locales que “simpatizan” con la Cuarta Transformación al promover para imponer a Alfonso Sánchez García, es traicionar y violar la voluntad del pueblo al arreciar la campaña que iniciaron públicamente y a la vista de todas y todos.

Estos personajes públicos creen que los ciudadanos son tontos, pero la gente mira, observa, cuestiona y decide, y la mayoría está consiente que no quiere el continuismo a través de un aspirante que no resuelve problemas y que lo único que pesa es el apellido.

Lo que el pueblo y la ciudadanía quieren es una candidata o candidato lejano a grupos y familias políticas que concentran el poder y que se lo intercambian cada sexenio, el pueblo y la ciudadanía esta harto de esta sumisión politica, la ciudadanía y el pueblo han elegido a dos perfiles con experiencia, con resultados comprobados y capaces de resolver las necesidades de la gente, y estas habilidades no las tiene el aspirante que gobierna la capital del estado pues pronto estallara un conflicto sin resolver en la comunidad de Ocotlán.

Los actores políticos involucrados en esta campaña promocional disfrazada de imposición al pueblo, no solamente violan la ley electoral, violan los derechos humanos de las personas porque presionan a los trabajadores y condicionan la permanencia laboral a cambio de realizar actividades de promoción a favor del alcalde capitalino que se ha empecinado en ser candidato y gobernar Tlaxcala.

Quienes hacen campaña por Alfonso Sánchez ven en este personaje político a un pez gordo que les dará la oportunidad de seguir incrustados en la nómina de gobierno, el interés por trabajar a favor del pueblo pasa a segundo plano y que le digo de la violación a la ley electoral con actos anticipados de campaña, reuniones y convivencias, estos personajes públicos hacen de todo por ocultar las violaciones flagrantes a la ley y hacen que la virgen les habla, piensan que el pueblo es tonto y que no ha cambiado.

En la dirigencia nacional de MORENA y en la oficina de Palacio Nacional saben que los currículums de Óscar Flores Jiménez y Ana Lilia Rivera Rivera son dos perfiles que garantizan legitimidad al Gobierno, resultados a la gente y lealtad al proyecto de la Cuarta Transformación que fundó Andrés Manuel López Obrador.

Sí en el estado de Tlaxcala buscan consolidar este movimiento nacido del pueblo, es vital respetar la voluntad del pueblo que ha elegido entre estos dos perfiles cercanos a la gente a su próximo candidato o candidata a Gobernador Constitucional del Estado de Tlaxcala.

La imposición en el estado defraudará al pueblo y como consecuencia se fracturará cada vez más el tejido social, habrá ausencia de credibilidad y las críticas de la ciudadanía serán cada vez insostenibles ante un abuso a la confianza ciudadana.