Martín Rodríguez/INNOMBRABLE
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La inauguración del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Coordinación e Inteligencia (C5i) de Tlaxcala, representó para la administración de la gobernadora Lorena Cuéllar el espaldarazo por parte del Gobierno Federal para consolidar las estrategias de seguridad en el Estado.

Fue el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, el portavoz del mensaje que mandó el presidente Andrés Manuel López Obrador para refrendar el apoyo total de Palacio Nacional a Tlaxcala.

Más allá de la demagogia a la que nos tenía acostumbrados el viejo régimen, en esta ocasión el respaldo y apoyo de la Federación al estado no solo se quedará en buenas intenciones y discursos.

Créame que los anuncios que hizo Adán Augusto pueden significar para Tlaxcala el impulso necesario para construir una estrategia integral y de gran alcance que refuerce la seguridad en todo el estado. Falta que el recurso humano haga lo propio.

El C5i representa un hecho histórico para Tlaxcala, por varias razones, de entrada tuvieron que pasar más de dos décadas para que un gobierno estatal decidiera invertir en el desarrollo tecnológico focalizado a las tareas de seguridad pública.

Es incomprensible cómo tres gobernadores anteriores no hicieron ningún esfuerzo por combatir el rezago tecnológico y uso de inteligencia en materia de seguridad que presentaba Tlaxcala, con las consecuencias que esto conllevó.

Las inversiones solo se orientaban a la compra de equipo, patrullas y uniformes, el puro billete fácil; el argumento para no invertir en tecnología era que no existían recursos, que el presupuesto estatal no era suficiente para destinarlo a la construcción de infraestructura e inteligencia que combatiera el fenómeno de la inseguridad.

La realidad es que ayer se demostró lo contrario, el C5i es una clara evidencia que una correcta administración de los recursos y la apuesta por proyectos de avanzada no siempre significan un gasto excesivo de dinero público.

Y fue el propio Adán Augusto quien lo dio a conocer, ya que con una inversión de casi 300 millones de pesos el C5i de Tlaxcala se convierte en uno de los centros que menor costo representó para el gobierno en comparación con la infraestructura de otros estados del país.

Para dimensionar la importancia de este hecho, el secretario de Gobernación aseguró que en Chihuahua se construye un C5 por un monto de 4 mil 800 millones de pesos, en Pachuca se edificó uno que costó 6 mil millones de pesos y en Durango se edifica un centro por 4 mil 200 millones de pesos.

El secretario de Gobernación comparó los centros que se construyen en otros puntos del país con estadios de futbol y beisbol por la cantidad de dinero público que se utilizó para edificarlos.

La abismal diferencia en el gasto que se destinó en otras entidades revela otra situación que apuntó López Hernández se presenta al momento de impulsar estos proyectos, ya que son aprovechados para hacer negocio a costa de la seguridad de la población.

Además, para construir el C5i en Tlaxcala no se contrató deuda como generalmente sucede en otros gobiernos, lo que termina por ahorcar económicamente a las futuras administraciones y convierte estos edificios en “elefantes blancos” sin ningún beneficio para la ciudadanía.

El hecho de que Tlaxcala no haya tenido que recurrir a esquemas de financiamiento para poner en marcha un centro como el C5i habla de que la cultura de la austeridad que promueve AMLO ha permeado en la administración estatal.

Por si fuera poco, Adán Augusto López Hernández anunció, como parte del apoyo del Gobierno de México a la administración de la gobernadora Lorena Cuéllar, que se firmará un convenio para incrementar el salario de los policías.

Esto resulta fundamental si entendemos que el fenómeno de la inseguridad se debe afrontar de manera integral, es decir, de nada sirve que se inviertan millones de pesos en cámaras de video vigilancia, monitores y todo un sistema tecnológico para responder a las emergencias, si no se dignifica ni mejoran las condiciones laborales de quienes son los primeros respondientes.

Atender las necesidades de quienes representan el elemento más importante en toda la estrategia de seguridad es una decisión acertada.

Con el respaldo directo del presidente Andrés Manuel López Obrador, Tlaxcala alcanzará la media nacional en percepciones de sus policías, luego de ser uno de los estados con los salarios más bajos para los elementos de seguridad pública. Dicho por el propio Secretario de Gobernación.

A partir del 15 de junio los efectivos pasarán de recibir 11 mil 600 pesos a cobrar un salario de 13 mil pesos mensuales, con lo que se busca homologar las percepciones de los elementos tlaxcaltecas.

Será a través de un convenio entre el gobierno del estado con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y la Unidad de Enlace Federal y Coordinación con Entidades Federativas de la Segob que se concretará este aumento.

El espaldarazo del Gobierno de México a Tlaxcala no se quedará en una carta de bueno deseos y en 15 días se estará materializando este respaldo por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El contundente apoyo que recibirá el estado vuelve a constatar que -políticamente hablando-, Tlaxcala sigue siendo una entidad consentida de AMLO.

Que el aspirante presidencial más cercano a López Obrador reconozca públicamente el papel que juega Tlaxcala en el escenario nacional es una deferencia que pocos gobernadores reciben.

Ahora falta que los miembros del gabinete estén a la altura de las expectativas, ayer por lo pronto no cumplieron, primero cuando el cortinero de la placa cayó ante Adan Augusto López y después cuando el elevador simplemente no funcionó. Todavía es tiempo para hablar con el proveedor, es simple propuesta.

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