El Big Brother de la SEPE-USET: paranoia y despilfarro

MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
Comparte esta nota

Quien avisa no es traidor. Hace meses, en este espacio, se revelaron los excesos, despilfarro y paranoia que han sentado sus reales en la Secretaría de Educación del Estado de Tlaxcala (USET), que por enésima vez en lo que va del sexenio lorenista se encuentra en el ojo del huracán, y no precisamente por sus logros educativos.

El secretario Homero Meneses ha decidido convertir la institución en un escenario al estilo del Big Brother o de la Casa de los Famosos, en un set plagado de cámaras de vigilancia y torniquetes, tras lo que se dijo fue un “autorrobo” en su propio estacionamiento. ¿Seguridad o paranoia? La línea parece difusa.

De acuerdo con reportes de los propios trabajadores de la SEPE-USET, la compra de 15 cámaras, incluyendo dos de reconocimiento facial, bajo el pretexto de prevenir futuros robos, resulta excesiva y desproporcionada. ¿Acaso los empleados de la USET son delincuentes potenciales que requieren ser monitoreados en cada movimiento? ¿O estamos ante un caso de megalomanía administrativa, donde el control absoluto se disfraza de seguridad?

La instalación de torniquetes, dignos de una cárcel de máxima seguridad, completa el cuadro. Los trabajadores, tratados como sospechosos en lugar de profesionales de la educación, deben someterse a un control de acceso humillante. ¿Es esta la forma de fomentar un clima laboral positivo y productivo?

La respuesta es un rotundo no. Las medidas implementadas por Meneses no solo son desproporcionadas, sino que revelan una profunda desconfianza hacia los empleados de la USET. El mensaje es claro: “No confiamos en ustedes, por lo tanto, los vigilaremos”.

El resultado es un ambiente laboral enrarecido, donde la paranoia y el resentimiento se respiran en el aire. Los trabajadores, en lugar de sentirse valorados y apoyados, se sienten acosados y vigilados. ¿Cómo esperar que den lo mejor de sí en estas condiciones?

El secretario Meneses debería recordar que la SEPE-USET es una institución educativa, no una prisión de alta seguridad. La confianza, el respeto y el diálogo son las bases de un ambiente laboral saludable, no el miedo y la vigilancia constante.

Es hora de que el funcionario, que ha sido un lastres para la actual administración, reconsidere sus acciones y busque soluciones que realmente promuevan la seguridad y el bienestar de los empleados. De lo contrario, la USET seguirá siendo un triste ejemplo de cómo la paranoia y el autoritarismo pueden destruir el clima laboral y la productividad de una institución.

Nos queda claro que la imposición y la mentira es lo suyo, solo así pudo despedir a Gwendolynee Amaro Ramírez, la líder de la Delegación D-III-1, -y será recordado por violentar la ley laboral al acabarse su encanto de secretario- pues fue justamente días después de que Amaro enviara un oficio reclamando esta intimidación y violación a la privacidad de los trabajadores, cuando Homero Meneses gestó, con la complacencia de otras esferas, el despido injustificado de la líder sindical a la que por cierto nunca le pudo arrebatar el control. Hoy mismo el nuevo líder de la D-III-I es un joven formado en esas filas.

Por cierto el video donde difundí anticipadamente el autorrobo, la compra chueca de las cámaras y la intención de instalar las cámaras y los torniquetes despertó al Shrek que vive dentro de Homero Milei, pero el tiempo le da la razón a cada uno y expone a todos.

Contáctame en [email protected] y también en [email protected] y recuerde que nuestras nuevas redes sociales son

https://www.youtube.com/@innombrable_mr

https://www.instagram.com

https://www.facebook.com/InnombrableMRH/about/

https://x.com/innombrable