Durante la segunda edición de los Victory Prize México 2025, a entregarse en el Jardín Santa Fe de la Ciudad de México, el Instituto del Deporte de Tlaxcala (IDET) recibirá el codiciado Reconocimiento Impulso Deportivo. Antes que Tlaxcala fue el propio Hugo Sánchez Márquez quien lo recibiera.
Este galardón, que celebra a las instituciones que convierten el apoyo al deporte en una misión inquebrantable, llega como culminación de al menos dos años de chamba real bajo la batuta de Daniel Moncayo Cervantes, sí, el que llegó entre cuestionamientos pero acabó demostrando por qué fue seleccionado para la entidad.
Es un triunfo que no solo honra al IDET, sino que posiciona a Tlaxcala en el mapa nacional, siguiendo los pasos de leyendas como el mejor futbolista de todos los tiempos, figura del Real y Atlético de Madrid, Hugo Sánchez, galardonado en la edición inaugural del año pasado.
Los Victory Prize, organizados por FCO Group y Lidera, son un manifiesto del poder transformador del deporte. Como bien lo describe la carta oficial del evento.
Este reconocimiento “rinde homenaje a las instituciones que, con visión, compromiso y trabajo, han construido las bases para que miles de atletas en México encuentren oportunidades, formación y futuro”.
En su segunda edición, el premio destaca a entidades que trascienden la competencia para forjar legados, un eco perfecto del trayecto del IDET desde la llegada de Moncayo Cervantes en 2023.
Daniel Moncayo Cervantes, titular del IDET, asumió el cargo en un contexto de desafíos estructurales: presupuestos limitados, fuga de talentos y un deporte adaptado marginado. Dos años después, su visión ha revertido esa narrativa y ha sentado las bases con lo más importante: infraestructura.
Bajo su dirección, el IDET ha implementado reformas que han elevado el estándar tlaxcalteca, posicionándolo a la par de potencias nacionales. “Tlaxcala ya no pregunta si puede competir. Hoy Tlaxcala compite, Tlaxcala gana y Tlaxcala inspira”, declaró la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros durante la entrega del Premio Estatal del Deporte 2025, un evento donde Moncayo destacó el resurgir del estado en la escena competitiva.
Uno de los avances más emblemáticos ha sido la equiparación de estímulos entre el deporte convencional y adaptado. Por primera vez en la historia de Tlaxcala, las medallas en eventos adaptados reciben los mismos incentivos económicos que sus contrapartes convencionales: 20, 15 y 10 mil pesos por oro, plata y bronce, respectivamente.
Este cambio no es cosmético; ha sido catalizador de logros como las medallas de bronce conquistadas por Leonardo de Jesús Pérez Juárez y Martín Díaz en el Campeonato Mundial de Para Atletismo en Nueva Delhi 2025, reconocidas en la ceremonia estatal.
“Se pagó la mejor medalla, eso sí”, enfatiza Moncayo, recordando cómo esta política ha inyectado vitalidad a disciplinas subrepresentadas, fomentando una inclusión que resuena con el espíritu inclusivo de los Victory Prize.
La profesionalización del ecosistema deportivo es otro eje transformador. Moncayo impulsó la Licenciatura y Maestría en Entrenamiento Deportivo, graduando en 2025 a la primera generación de 44 entrenadores certificados a través del Programa de Profesionalización a Entrenadores Deportivos (Proedet).
Estos programas, respaldados por becas socioeconómicas, combaten el empirismo con formación continua y talleres, elevando la calidad de la preparación atlética. El resultado: una Tlaxcala que, en la Olimpiada Nacional CONADE 2025, cosechó 11 oros, tres platas y cinco bronces, incluyendo la histórica primera medalla en goalball.
Las Escuelas de Formación Técnica Deportiva representan el corazón de la detección de talentos. Gratuitas y accesibles, han incorporado disciplinas como ajedrez, judo, taekwondo, atletismo y ciclismo en municipios clave como Apizaco, San Pablo del Monte y Tlaxcala capital.
Estas “escuelitas”, como las llama Moncayo, no solo captan a jóvenes locales, sino que revierten la fuga de talentos: “Recuperar a mucho deportista que representaba a otros estados aquí en Tlaxcala. Eso ayudó mucho a fortalecer la estructura del estado”.
Con la reciente eliminación de la sanción de dos años para deportistas que regresan a su entidad natal –gracias a modificaciones al Reglamento de la Olimpiada Nacional–, el IDET anticipa un flujo mayor de atletas, reforzando equipos en disciplinas como ciclismo, donde docenas de tlaxcaltecas brillan en estados vecinos como Hidalgo. Ojo: no nos robaban, nosotros dejábamos ir ese talento.
El apoyo integral cierra el círculo virtuoso. Becas por resultados –desde mil hasta 10 mil pesos mensuales– benefician a deportistas y entrenadores por igual, permitiendo contratos estables y preparación óptima. Pero falta mucho y sobre todo falta dinero, ese siempre es escaso para el deportista.
Pero hoy vemos eventos internacionales que reciben seguimiento metodológico con equipos multidisciplinarios: metodólogos, fisiatras, médicos, psicólogos y nutriólogos. Controles de rendimiento estacionales, como los recientes en atletismo, charrería y ajedrez, evalúan el progreso anual, asegurando una preparación óptima
Y para 2026, con el Mundial de Fútbol a la vista, Tlaxcala se alista para eventos como un medio maratón conmemorativo por los 500 años de su fundación y el “Muro de la Fama” en la Ciudad Deportiva de Alto Rendimiento, que albergará hasta 20 modalidades tras su tercera etapa de construcción.
Por eso digo y sostengo que el impulso deportivo del IDET no llega en solitario; se erige sobre el pedestal de la edición 2024 de los Victory Prize, donde Hugo Sánchez –el Pentapichichi, ícono eterno del fútbol mexicano– recibió el premio a la Leyenda por su trayectoria inigualable. Junto a él, Arturo Elías Ayub fue honrado como Booster Empresarial por su labor en la Fundación Telmex Telcel, que impulsó a medallistas en París 2024.
Bajo Moncayo, Tlaxcala ha pasado de ser una entidad periférica a “la mejor sede” de eventos nacionales, como atestigua la Olimpiada Nacional 2025, elogiada por su logística impecable. Lo dijo el propio Rommel Pacheco.
Moncayo Cervantes demuestra que el liderazgo se mide en oportunidades creadas, no en medallas aisladas y hoy en una noche que reunirá a ídolos y visionarios, Tlaxcala recordará que detrás de cada victoria hay instituciones con locos que sueñan en grande. Pero falta, falta más.

