Ceuta: una crisis humanitaria para la desocupación española del Sahara

Eduardo Lozano, articulista y opinador de MR Noticias
Eduardo Lozano, articulista y opinador de MR Noticias
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Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España —y Houdini nato—, ha escapado increíblemente de numerosos jaques mates; pero sin duda, el sanchismo puede estar viviendo sus horas más oscuras; entre las investigaciones judiciales a Zapatero y al PSOE, los desafortunados incendios en España y la grave crisis humanitaria en Ceuta, pareciera ser otro callejón sin salida a la carrera política de Sánchez.

La llegada de 50,000 personas irregulares (mayormente marroquíes) a Ceuta la semana pasada, supone una crisis migratoria sin precedentes políticos ni humanos a tal escala. Sucedió que, mediante plataformas como Tik Tok o WhatsApp y diversos, empezó a viralizarse una cadena de información falsa en la que aseguraba que las fronteras de España serían flexibles a entradas irregulares en un día especifico; ahí se puede entender el aluvión de humanos, casi como si se tratara de una película luchando por ingresar a España, resultando 90 muertos además de dejar una crisis migratoria y humana.

¿Qué tipo de maldad puede estar detrás para presionar a un país con el hambre y la vida de las personas? Porque la realidad y el contexto es este: Marruecos (¿motivados y apoyados por quién?) atacando y presionando a España con sus propios ciudadanos en calidad de abandono; deberíamos remontarnos a la ocupación del Sahara Occidental para entender que el fondo del ataque es una reorganización del nacionalismo marroquí, añadiendo con el hecho presión para anexar a su territorio al Sahara Occidental: Mauritania, parte de Argelia, y también Ceuta y Melilla.

Parecería una jugada ideada por algún líder con sus ideales centrados en el nacionalismo, en desarticular y tergiversar información, y en la migración. Hace poco Trump, reconoció la soberanía del Sahara Occidental y signó su apoyo de Marruecos para apropiarse de Ceuta y Melilla (además de una partida importante de 40 millones de dólares). Casi al tiempo, el Rey de Marruecos Mohammed VI, informó que bautizó una de las carreteras más importantes con el nombre de Donald Trump.

En el año 2022 Pedro Sánchez rompió históricamente con la neutralidad de España con el asunto del Sahara, guiñando a Marruecos y dándole vuelos en su capacidad de chantaje. Esa debilidad, quizá, sumada a su afronta directa contra Trump ganándose a un enemigo que nadie quiere tener lo ponen contra las cuerdas (¿cómo habrá surgido la investigación a Zapatero por sus vínculos con Venezuela?). Aun con ello, España más que nunca, requiere unidad. Las democracias verdaderas, más que nunca requieren unidad.

Son tiempos difíciles. Tiempos de ataques directos al derecho y a sus tribunales, a las soberanías, a los derechos humanos; tiempos donde solo existen intereses, partidas millonarias y donde a nadie le importan los muertos que vayan sucediendo.  A pesar de que la Corte Internacional de Justicia tanto Naciones Unidas, consideran al Sahara Occidental como un territorio pendiente de descolonización, todo pareciera ser negociado por el sheriff y juez moral del mundo. No importa lo construido por las leyes.