MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
MARTÍN RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ/INNOMBRABLE
Comparte esta nota

En Tlaxcala ya comenzó la transición, una que se dio frente a “testigos y guardianes de la Cápsula del tiempo”que acudieron muy puntuales a la cita, y a la que muy probablemente regresen en 50 años. De todos los presentes sin duda son los que más probabilidades tienen.

Siendo sincero esa eternidad que parecen los próximos 50 años, es la misma eternidad que ayer vivimos algunos de los presentes. ¿A quién se le ocurrió leer tantas cartas?

Pero no todo fue asi de cansado, ahí desfilaron maestras jubiladas que entre sus regalos para las futuras generaciones destacaron la letra cursiva que por más de 40 años enseñaron a sus alumnos. Eso sí es digno de presumir y preservar.

Eso sí, reconozcamos que no todo fue emotivo, hubo un OSOTE, que en verdad fue un osito de la plaza china… quien lo llevó es lo de menos, pero para un acto que se pensaba de tanta trascendencia, bien hubiera valido la pena ponerle un peso más y un mucho de sesos. En fin.

Los medios, la mayoría integrantes de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET), funcionarios y ciudadanos que participaron en el acto, vimos pasar a la titular de cultura Karla Alvarez Villeda a depositar lo que consideró sería de interés para los tlaxcalteca del mañana.

También a Mayra Vázquez, impulsora de este proyecto, que entre sus manos llevaba un traje, la capa y la máscara de huehue, así como los periódicos de El Sol de Tlaxcala que narran lo sucedido en las celebraciones de estos 500 años.

El secretario de gobierno, Luis Ramírez no se quebró la cabeza y sin pudor colocó un recipiente de talavera que justificó como reconocimiento a la manos de los artesanos. ¿habrá hecho algo para beneficiarlos, o simplemente es lo que había a la mano para poder pasar a sacarse la foto?

El Poder Legislativo también acudió a la cita, con una carta. Vaya tesoro que estarán preservando estas cuatro paredes de acero. ¿No pudo pedirle a Vicente Morales, presidente del Comité de Administración, que les donara algo un poco más impactante, o de mayor simbolismo?

Fanny Amador, presidenta del Poder Judicial llegó con el folder que le hicieron leer y ese mismo fue el que depositó en la cápsula del tiempo, ¿qué le podemos recriminar a ella?, si sabemos que no tiene el control de los dineros, ni del personal, y de hecho ganó a pesar de la campaña que algunos de los presentes le hicieron en contra.

La titular del Poder Ejecutivo depositó un bastón de mando, una caja roja con otros detalles y fotografías que serán la comidilla para quienes en el futuro tendrán hologramas y no este tipo de material que para el futuro resultará “llamativo”. Pero qué más da, a los tlaxcaltecas nos importa lo ella haga en el presente, no lo que se entierra para la posteridad.

También acudió un orfenista, el mismo que antes moldeó a los campeones de ajedrez que participaban en la olimpiada nacional ahora hace lo propio con metales preciosos.

Los colectivos feministas también hicieron acto de presencia, con su caracteristico pañuelo verde y morado. Una carta dirigida a las niñas y mujeres del 2075 también quedó ahí depositado con un mensaje claro: la lucha persiste y resiste.

Uno de tantos billetes junto con una nota adjunta, en manos de una ciudadana capitalina también quedó ahí sepultado, junto con los guantes de box -al menos una replica similar a la otorgada a los ganadores del prestigiado torneo guantes de oro-. El portador fue Alejandro Vázquez, a nombre del E-NOR-ME Mauro Vázquez, acaso uno de los más grandes pugilistas que ha dado Xaltocan.

Y para cerrar la capsula el más pequeño de los guardianes, uno de los que sin duda develara la cápsula a las futuras generaciones, para narrar lo que se vivió y se vio en este día esperando que lo venidero sea mejor de lo que hoy existe.

Por supuesto nosotros, los periodistas, hicimos lo propio en este esfuerzo por preservar la memoria colectiva y fomentar un análisis futuro sobre el progreso social, ético y periodístico.

Para fortalecer este puente simbólico entre generaciones y permitir que las futuras evalúen los valores y aspiraciones de la época actual, depositamos documentos con los nombres y apellidos, así como los nombres de los medios de comunicación que hoy existen, pero también una memoria USB con material que muestra aspectos de la entrega del Premio Estatal de Periodismo 2025, con una carta dirigida a los lectores de esa epoca.

La participación de la UPET, como la agrupación periodística más representativa y longeva de Tlaxcala, resalta el compromiso del gremio con la reflexión histórica. A eso fuimos y por eso solicitamos involucrarnos.

En nuestra misiva depositada y firmada por integrantes de la Mesa Directiva enfatizamos que no solo es la celebración, sino un llamado al “examen de conciencia colectivo”.

Inspirados en figuras como Miguel Ángel Granados Chapa y Julio Scherer García, el documento invita a evaluar si el periodismo tlaxcalteca ha avanzado en ética y resiliencia, o si ha sucumbido a nuevas formas de control.

El texto hace referencia a legados locales, como el de Trinidad Sánchez Santos, periodista tlaxcalteca del siglo XIX, fundador de El País y crítico del porfirismo y del mismo Madero, cuya obra inédita sobre la historia del periodismo en México se menciona como símbolo de resistencia.

Por cierto, ayer mismo, en un acto previo, el gobierno estatal honró a Sánchez Santos nombrando un salón de la Coordinación de Comunicación Social en su memoria, reconociendo su defensa de la veracidad y objetividad contra la censura.

Y aunque el proyecto de la capsula ha sido elogiado por su enfoque inclusivo, algunos  han criticado que priorice discursos institucionales sobre testimonios ciudadanos más amplios, limitando la diversidad de voces. Viendo lo que sucedió ayer, me sumo a esa consigna.

Sin embargo, la inclusión de la UPET refuerza el papel del periodismo como vigilante de la democracia, evolucionando de formatos analógicos a híbridos en un contexto vulnerable a algoritmos sensacionalistas, pero fortalecido por alianzas éticas.

Esta cápsula no es solo un monumento estático, sino un despacho que exige retrospectiva: mirar atrás para avanzar, asegurando que la pluma periodística siga armada con veracidad e independencia. 

Al abrirse en 50 años, permitirá analizar si Tlaxcala ha superado sus limitaciones y si el gremio ha contribuido a una mayor resiliencia social.

Las familias o algunos de los 369 periodistas que quedaron inmortalizados en esta lista, incluidos los que han fallecido en los últimos dos años, y las imágenes de la entrega del Premio Estatal de Periodismo 2025, podrán acreditar que su trabajo trascendió por medio siglo más.

Lo que la cápsula del tiempo tenía que exhibir para las futuras generaciones acabó por anticiparse: ya sabemos qué dirán. En 50 años nuestros sucesores sabrán que no todos tomaron con seriedad un acto del que esperaba más y terminó siendo una cápsula de reciclaje.