La declaración del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski sobre Donald Trump y la designación de cárteles mexicanos como organizaciones terroristas por parte de Estados Unidos tienen implicaciones diferenciadas para el país, pero ambas reflejan tensiones geopolíticas y desafíos en las relaciones bilaterales.
Zelenski acusó ayer a Trump de estar atrapado en una “burbuja de desinformación” rusa, criticando su narrativa sobre Ucrania como responsable de la guerra. Lo siguiente debió ser escándalo internacional: su exigencia de acceder al 50% de los recursos naturales ucranios sin garantías claras para Trump y los suyos.
Aunque este conflicto no involucra directamente a México, refleja un patrón de política exterior estadounidense bajo el dueño del copete rubio, que podría afectar a otros países. El precedente ahí está y ahora más que nunca la frase de Sheinbaum para actuar con “Cabeza fría”, toma sentido.
La demanda absurda y abusiva de EE.UU. de pretender los recursos ucranios a cambio de apoyo militar (sin garantías escritas tal como lo denunció el presidente comediante) podría generar preocupación en México sobre posibles presiones similares.
Ahora que la Administración Trump declaró “terroristas” a seis cárteles mexicanos (incluyendo el de Sinaloa y CJNG) el riesgo de que el gringo telúrico pretenda una intervención en nuestro país crece. Solo Xóchitl Gálvez y Marko Cortés podrían celebrar esta iniciativa.
Sin embargo Sheinbaum Pardo ha sido muy enfática al decir que los gringos pueden nombrar a los grupos como mejor decidan, pero sin que eso pretenda ser el primer paso para violentar nuestra soberanía. Afortunadamente se acabó el sexenio calderonista o peñista, de otro modo la entrega del cuerpo y los dineros sería un hecho.
Ahí está el otro loquito de Elon Musk advirtiendo que la calificación de terroristas permitirá a su patrocinador realizar operaciones militares en México, como ataques con drones, sin consentimiento explícito. Debo reiterar que México ha rechazado esto, enfatizando que defenderá su soberanía.
La medida congela activos de los cárteles y prohíbe apoyos materiales, lo que podría afectar a migrantes que pagan a estos grupos para cruzar la frontera, siendo considerados “cómplices”. Trump es loco, no tonto.
Con cabeza fría Sheinbaum criticó la designación como una excusa para acciones unilaterales y amenazó con demandar a empresas estadounidenses que venden armas a los cárteles. No olvidemos que esas armas las envía de manera histórica el “tío Sam” y son esas ojivas las que fortalecen a los grupos que hoy dicen combatir.
Así como Trump presionó a Ucrania con recursos naturales, México enfrenta demandas para combatir el narcotráfico bajo amenazas arancelarias y posibles operativos militares. Inicialmente nos dio 30 días de prueba y antes de cumplir la mitad del tiempo nos impuso el 25%, somos víctimas de sus hormonas.
Veamos nuevamente lo ocurrido con Zelenski y su caída, el todavía presidente señaló que las cifras de popularidad citadas por Trump (4%) provenían de fuentes rusas. México podría desconfiar de la justificación estadounidense para designar cárteles como terroristas, especialmente tras revelarse que la CIA espía territorio mexicano con drones desde inicios del 2000.
Estos vuelos de drones de la CIA en México podrían intensificarse, generando roces si se usan para operaciones militares sin autorización, no dude usted que los gringos tengan la franca intención de meterse poco a poquito, algo así como un juicio de usucapión, pero a gran escala.
México enfrenta un dilema: equilibrar su cooperación en seguridad con EE.UU. mientras protege su soberanía de acciones unilaterales. La designación de cárteles como terroristas y el precedente ucranio de demandas transaccionales revelan una política exterior estadounidense más que agresiva bajo Trump, que podría escalar tensiones si no se maneja con diálogo y respeto mutuo.
De entrada los mexicanos ya vamos perdiendo, pues mientras Shainbaum tenga que actuar con mucha cabeza fría y con el talento de un cirujano político que evite una verdadera sangría, difícilmente pondrá máxima atención a los problemas internos que vive el país. Mientras eso ocurra los gandallas tomarán monte y harán lo que les plazca.


