La salida de Homero Meneses Hernández de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) y la Dirección General de la Unidad de Servicios Educativos del Estado de Tlaxcala (USET) no sorprende a nadie en el sector educativo.
Considerado por muchos como el funcionario más conflictivo, con menor capacidad para el diálogo y el más repudiado por maestros, directivos y personal administrativo, Meneses ha estado jugando tiempo extra en el cargo.
Todo indica que pronto será relevado por Rafael Bañuelos Flores, cuyo apellido ha sido vinculado en el pasado a presuntas irregularidades en la venta de plazas docentes.
No sería el único ajuste. En la SEPE – USET se preparan relevos en varias direcciones, lo que anticipa un cambio profundo en el liderazgo de ambas dependencias.
Entre los movimientos ya confirmados destacan: América Guadalupe Paredes Hernández asumirá la Dirección de Gestión Institucional, en sustitución de Raciel Sánchez Rincón.
Raciel Sánchez Rincón (yerno de Sergio González Hernández) regresará a la Dirección de Evaluación Educativa, cargo donde inició su trayectoria en esta administración.
Jorge Guevara Lozada, ex líder de la Sección 55 del SNTE, tomará la Dirección de Educación Primaria de la USET, relevando a Aída Sánchez Juárez.
Estos reacomodos y enroques responden al avance de un grupo de funcionarios cercanos al actual director de Relaciones Laborales, Rafael Bañuelos Flores, quien según fuentes internas podría asumir en los próximos días la titularidad de la SEPE y la Dirección General de la USET.
Los cambios internos están confirmados y se espera que se concreten en cuestión de horas. Otros sostienen que el mejor escenario para Meneses es acabar el ciclo escolar luego de negociar una salida tersa y que no afecte su “buena imagen”.
Todo esto ocurre después de que Homero Meneses agotara la paciencia de maestros, directivos, funcionarios y subordinados, quienes desde hace meses esperaban su salida.
El último escándalo parece haber colmado la tolerancia de la titular del Ejecutivo estatal, quien finalmente habría decidido concretar el relevo.
Las manifestaciones programadas para este día, derivadas del controvertido traslado forzoso de alumnos de la escuela primaria Emiliano Zapata (turno matutino) y la Ignacio Manuel Altamirano (turno vespertino), podrían acelerar el movimiento. Es evidente que los conflictos siguen persiguiendo al ex director de Primarias.
Insistir en que el gobierno no busca “adjudicarse el terreno”, sino garantizar el derecho a la educación y la continuidad escolar de los 544 alumnos de ambos turnos, ya no resulta convincente para Meneses ni para sus cercanos.
La confianza y el respeto perdidos no se recuperan, y mucho menos con argumentos o justificaciones que carecen de credibilidad. El respeto, simplemente, no se compra… sin importar los ceros que le pongan.
Los manifestantes de las escuelas que a partir de este 15 de marzo iniciarán actividades en las instalaciones de la colonia La Loma Xicohténcatl tienen la fácil tarea de visibilizar nuevamente la falta de oficio político y sensibilidad social de Homero Meneses.
Esas instalaciones no están debidamente adecuadas para educación primaria y, según denuncias, tampoco cuentan con la obra totalmente concluida.
Tal y como el propio Meneses lo aceptó ante la presión de los padres que a gritos exigían saber por qué sus hijos no tendrían baños ni espacios para la recreación. Homero entre tranquilo y nervioso justificó que eso sería “para la siguiente etapa”.
Cuando la razón se agota, los pretextos sobran. Y en este caso, parecen abundar.
Las tres de ley… 1- Para evitar que México vuelva a tener un policía que funde otra “barredora”, ayer se anunció la creación de la Escuela para Mandos en la Academia Nacional de Seguridad Pública, esto , como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad.
2- El objetivo principal es fortalecer la profesionalización de las policías estatales y municipales, desarrollar capacidades para atender las causas de la violencia y mejorar la coordinación entre el gabinete de seguridad y las entidades federativas.
3-Allí se van a formar a los mandos de las instituciones de seguridad (federales, estatales y municipales) con énfasis en derechos humanos, honestidad y atención a las causas de la violencia. Muchos Harfuch para un país que aspira a salir de la colombianización en la que vivimos.


