Plutarco Elías Calles y Alejandro Moreno Cárdenas pasarán a la historia del país, el primero por impulsar la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) el 4 de marzo de 1929, el segundo por haber puesto el último clavo al ataud del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Pocas cenizas y mucha nostalgia es lo que hoy queda de ese instituto que tuvo a Pascual Ortíz Rubio como su primer candidato presidencial y que, en la figura de la tlaxcalteca Beatriz Paredes Rangel pudo llegar a contender, por última ocasión, en la carrera presidencial portando el sello tricolor.
Sería hasta 1946, durante el régimen de Manuel Ávila Camacho, cuando nacería el Partido Revolucionario Institucional (PRI) -que antes tuvo otras siglas-, y fue el 30 de agosto del 2023 cuando se anticipó su inminente desaparición luego de una prolongada agonía.
Como aquel cuerpo que se queda sin movimiento y ve llegar su muerte mientras se desangra, así pasó el PRI sus últimos días, perdiendo.
Y no era sangre lo que perdía el tricolor, eran municipios, diputaciones locales, diputaciones federales, espacios en el senado y sobre todo gubernaturas lo que perdía en cada jornada electoral por todo el país.
La inanición de un partido se dá, cuando pierde esos espacios que alimentan a su burocracia, a sus operadores, y cuando las personas interpretan esa falta de espacios públicos como una traición a la historia de 94 años en los que el PRI tuvo todo, hasta el exceso.
Más penoso resulta para nosotros, los de Tlaxcala, que sea nuestra paisana Beatriz Paredes Rangel, la que haya entregado el huipil y la candidatura a la caricatura que el Partido Acción Nacional (PAN) ha impulsado para la carrera presidencial.
No es que Beatriz Paredes sea ajena a los encantos de la negociación o que mantenga una distancia respecto de los “principios morales” que distinguen a Alejandro Moreno Cárdenas, sin embargo todos los priistas esperaban más de ella.
Aquel día que el Frente Amplio por México decidió tirar y violentar su propia convocatoria para lograr al candidato interno, ese mismo día Beatriz negoció para ella, pero quién sabe si contempló a todos aquellos que la arropaban.
Fue tal la desesperación del PRI-PAN-PRD que la elección interna que sería llevada a las urnas en todas las entidades federativas, prevista para ayer domingo, simplemente se canceló.
Para qué necesitarían ir a las urnas, cuando el propio Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, bajó a Paredes Rangel de manera anticipada, ya no había caso. Lo unico que podían lograr era exhibir su mentira.
Quienes apostamos por una Beatriz que hiciera honor a la siglas del “revolucionario”, nos quedamos sorprendios, no por la negociación, sino por la facilidad con la que dobló las manos ante un inescrupuloso “Alito”, que ha eliminado a todos en su camino.
La parodia que el Frente Amplio montó, y desmontó de manera anticipada, solo confirma la desesperación de la élite en el poder economico que dirige al cuerpo inerte que es el PRIAN.
No estaban dispuestos a exponerse y pagaron lo que Beatriz pidió, a cambio de convalidar su montaje democrático, no seamos ingenuos ni pensemos que la vena democratica dominó a la oriunda de Tizatlán.
Y mientras Alito con Beatriz hacen tiempo para esperar su recompensa, si es que llega, ahí estará presente el agravio y la traición para el priismo que iniciará una mudanza silenciosa, pero consistente.
No es para menos, por primera ocasión en 94 años, el PRI luchó con todo para evitar tener representación en unas boletas, y se ausentará de su primer elección presidencial desde que Elías Calles lo hiciera por primera vez.
Digan adios al PRI todopoderoso y vean de cerca la nueva vocación parasitaria que adoptará conformandose con migajas politicas, que antes estaban reservadas para el PRD, Partido Verde (PV) o para el Partido del Trabajo (PT).
El PRI nacional parece resignado a ser dama de compañía del PAN pero, pasará lo mismo en Tlaxcala o será que Beatriz Paredes habrá pedido reparto de botín para sus paisanos y allegados más fieles. No falta mucho para saberlo.
Las tres de ley… 1- Sergio Enrique Díaz Díaz fue un destacado periodista tlaxcalteca, el mejor cronista y articulista que ha tenido “El Sol de Tlaxcala. El pasado viernes se dio a conocer su lamentable deceso.
2- En su trayectoria periodistica ocupó espacios en radio y prensa escrita, pero destacó y fortaleció su estilo como jefe de información en el diario más añejo de la entidad, espacio donde gestó “Trinchera de Papel”, artículo que marcó la vida pública de Tlaxcala.
3- A sus seres queridos, su señora madre, hermanas, hermanos pero muy en especial a su menor hijo, su adoración, mis condolencias y solidaridad por su irreparable perdida.
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