ARTURO POPOCATL
Por: Arturo Popocatl
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Siendo que ya es candidato por el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) para la presidencial municipal de Tlaxcala, a Alfonso Sánchez García sólo le resta ganar lo más importante: la elección. Sin embargo, no la tiene sencilla.

El hijo del ex gobernador perdió la candidatura por el Senado de la República, pero consiguió alcanzar la que es considerada como la joya de la corona en los comicios del próximo 2 de junio. Y hay que decirlo, lo hizo sin tener ningún mérito político alguno, mas que haber ocupado por poco más de dos años la Secretaría de Infraestructura del gobierno estatal.

El mérito es del padre no del hijo, y premio a ese mérito es que Sánchez García tiene la oportunidad de amanecer el 3 de junio como un fuerte aspirante a alcanzar la candidatura de Morena a la gubernatura, respaldado por los partidos políticos que aún desearán congarse del morenismo para alcanzar posiciones políticas en el Congreso del Estado y en los ayuntamientos.

Sus posibilidades dependerán de las alianzas que pueda realizar dentro y fuera del círculo que hasta ahora se le conoce. Deberá rodearse de personajes con capital político en las diferentes regiones del estado, con empresarios, organizaciones y colectivos que puedan aportarle votos.

El respaldo de los personajes políticos será importante, entre ellos el de la ex gobernadora y hoy senadora Beatriz Paredes Rangel, quien, al parecer, de a poco se ha ido distanciado de su alianza con la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.

No solamente por la salida de Eréndira Cova Brindis de la Secretaría de la Función Pública; de Elia Sánchez González de la Coordinación de Radio, Cine y Televisión (Coracyt); de Humberto Macías Romero del Fideicomiso Ciudad Industrial Xicohténcatl (Fidecix) y de Enrique Padilla Sánchez de la Universidad Politécnica de Tlaxcala (UPTx), sino por la candidatura a diputado local que a este último se le dio en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para encabezar la lista de representación proporcional.

El círculo dentro del tricolor se va cerrando a una sola aspirante, Anabell Ávalos Zempoalteca, que en este proceso electoral ocupa la candidatura al Senado de la República. Falta, por supuesto, que Paredes Rangel y los suyos no jueguen, de nueva cuenta, a la traición en las elecciones de 2027, como lo hicieron en 2021.

Pero, a demás, el grupo del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya tendrá que remar a contracorriente del poderoso grupo que representan el senador José Antonio Álvarez Lima y la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, sobre todo esta última que nuevamente buscará la candidatura morenista a la gubernatura.

Y si no sucede algo extraordinario, dentro del grupo lorenista tendrá como contrincante a Raymundo Vázquez Conchas, si es que éste logra el triunfo el próximo 2 de junio. Vázquez Conchas se colocaría, en automático, como aspirante natural a la gubernatura, pero detrás del propio Sánchez García, como una especie de bateador emergente si el hijo del gobernador no crece lo suficiente.

Este año, por lo pronto, la meta es ganar la presidencia municipal de Tlaxcala. No la tendrá fácil porque la herencia que deja el grupo del alcalde con licencia Jorge Corichi Fragoso es bastante pesada. Hay mucha desilusión sobre la forma de cómo Morena gobernó la capital, haciéndose de muchos enemigos políticos, varios de ellos con influencia.

Por ahora, y aunque el registro ante el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) todavía no se solicita, Sánchez García, con el apoyo de su padre, ya prepara su cuarto de guerra para la campaña. Si no hay cambio de última hora, tendremos el regreso a Tlaxcala de un viejo conocido que ya ocupó una de las carteras más importantes del gabinete, aunque en el gabinete de Héctor Ortiz Ortiz.

Miguel Ángel Islas Chío ha sido presentado en varias reuniones de trabajo como el próximo coordinador de la campaña. Y lo que ello signifique, en la interpretación de cada actor electoral.