El vocero del Gobierno del Estado de Tlaxcala, Antonio Martínez Velázquez, criticó el uso de expresiones homofóbicas como mecanismo de ataque político y cuestionó la difusión de información sin verificar por parte de El Universal, al referirse a la polémica generada por una publicación relacionada con el escritor y cronista mexicano Carlos Monsiváis.
Durante su posicionamiento, el funcionario consideró que resulta preocupante que sectores políticos recurran a la orientación sexual de las personas como una forma de descalificación pública.
“En primer lugar, la torpeza de la derecha de pensar que a través de la homofobia se pueden hacer ataques políticos. Es sorprendente el nivel de torpeza, pero también la conocida discriminación u odio que tiene la derecha hacia las poblaciones LGBTI”, expresó.
Martínez Velázquez señaló que el caso también abre una discusión sobre la responsabilidad de los medios de comunicación y la necesidad de fortalecer los procesos editoriales antes de publicar información que pueda resultar falsa o fomentar discursos de odio.
En ese sentido, recordó que familiares y amigos cercanos de Carlos Monsiváis desmintieron públicamente la información difundida y cuestionaron la autenticidad de una supuesta anécdota atribuida al escritor. Añadió que, al tratarse de una figura pública ampliamente conocida, muchas personas que convivieron con él habrían podido corroborar o desmentir fácilmente los hechos relatados.
El vocero afirmó que la situación pone en evidencia la importancia de recuperar el papel de los editores dentro de los medios de comunicación.
“Cómo se vuelve a poner en valor la figura de los editores, la figura de volver a leer las cosas y de entender que a veces hay ciertas informaciones que más que informativas requieren una revisión cuidadosa”, señaló.
Explicó que el texto que originó la controversia fue republicado con motivo del aniversario luctuoso de Monsiváis y correspondía a una entrevista realizada por Edmundo Cáceres, la cual ya había sido difundida anteriormente en 2004 y en otra ocasión posterior, sin que en aquellas versiones aparecieran los párrafos que generaron el debate.
Por ello, calificó como lamentable que un medio de comunicación con prestigio y recursos suficientes no haya realizado una revisión exhaustiva del contenido antes de publicarlo.
“Es muy lamentable que un periódico con esos recursos, con ese prestigio, ni siquiera tenga el oficio de leer lo que está publicando”, sostuvo.
Asimismo, insistió en que resulta aún más preocupante que algunos actores políticos hayan intentado utilizar la supuesta homosexualidad de una persona como un elemento de ataque o descrédito público.
“Es más lamentable de la derecha que les parezca que un ataque a un adversario sea supuestamente la homosexualidad. Eso se llama homofobia”, afirmó.
Martínez Velázquez también señaló que las expresiones y reacciones observadas en torno a la polémica resultan particularmente contradictorias al ocurrir durante el Mes del Orgullo, y mencionó a diversos personajes políticos que celebraron o difundieron el contenido cuestionado.
Finalmente, consideró que este tipo de conductas no contribuyen a la construcción de una alternativa política seria y reiteró que el debate público debe sustentarse en el respeto, la inclusión y la verificación de los hechos, evitando la propagación de prejuicios o información carente de sustento.
