Ante ”arma de dos filos”, llaman a explorar desafíos normativos y éticos por uso de esta tecnología en el ámbito político; exmagistrado admite peligro de engaño en juicios; se debió anticipar estrategia ante comicios de la dimensión de los de 2024 para garantizar confiabilidad: experto; en Inai ven como reto salvaguardar privacidad.
México enfrenta el proceso electoral más extenso en su historia política, inmerso en tecnologías que suponen un riesgo, como la Inteligencia Artificial, sin una estrategia para garantizar la confiabilidad de la renovación de los cargos, incluida la Presidencia de la República.
Para la senadora Alejandra Lagunes, del grupo parlamentario del PVEM en la Cámara de Senadores, los usos de la Inteligencia Artificial (IA) rumbo a las elecciones del 2024 en México son “un arma de dos filos” y, aunque se cuestionó si México estaba preparado, hoy confía en que las instituciones puedan enfrentar el desafío que ya inició este mismo 2023.
“La magnitud del tema es inmensa y debemos estar preparados; me gustaría hablar de las elecciones presidenciales de Francia en 2022. Un claro ejemplo del poder y los peligros inherentes al uso de la Inteligencia Artificial en la política. Durante esas elecciones, los ciudadanos franceses fueron testigos del empleo de los deepfakes, de los falsos profundos, una avanzada tecnología de Inteligencia Artificial que permite crear videos falsos, pero altamente realistas mediante técnicas de aprendizaje profundo, lo que podría pasar en cualquier país”, dijo.
Comentó que hoy en día los deepfakes pueden alterar o fabricar contenido audiovisual haciendo que parezca que una persona dice o hace algo que en realidad nunca sucedió y es muy difícil verificarla.
“Es muy difícil saber si es real o es falsa. En uno de los videos más virales se mostraba a Macron insultando a los votantes de Le Pen, un contenido falso creado por hackers utilizando deepfakes para alterar su discurso. Este video, compartido millones de veces, generó una oleada de indignación entre los votantes”, dijo.
La senadora se preguntó cómo impacta la Inteligencia Artificial en la integridad de los procesos electorales y también dijo que es importante saber qué desafíos éticos y morales se enfrentan al incorporar estas tecnologías en el ámbito político.
“Este uso de Inteligencia Artificial debería de estar prohibido o no, debería de ser considerado de alto riesgo o no”, planteó.
Datos del Instituto Nacional Electoral (INE) refieren que en México se contaba con casi 100 millones de ciudadanos inscritos en el padrón electoral el 30 de noviembre del 2023 y más de 97 millones en la lista nominal. Estos números reflejan una participación cívica activa.
Durante el proceso electoral federal del 2024, organizado por el INE, México enfrentará un momento decisivo en su historia democrática, pues se elegirán cargos nacionales y será la elección más grande de la historia de nuestro país.
Este 2023 ChatGPT, herramienta de Inteligencia Artificial generativa, alcanzó 100 millones de usuarios en sólo dos meses, con una inversión de 36 billones de dólares en este tipo de tecnología. Además, dos tercios de las 500 principales compañías en Estados Unidos buscan especialistas en Inteligencia Artificial, según datos proporcionados por la misma senadora del PVEM.
Al referirse al tema, el exmagistrado del Tribunal Electoral de Veracruz Javier Hernández Hernández dijo a La Razón que el proceso electoral que se ha iniciado será histórico y por primera vez los juzgadores se enfrentarán a retos “nunca antes pensados”, como el uso de la Inteligencia Artificial, en medio de la elección más grande que haya vivido México.
“Con el uso de la Inteligencia Artificial, los abogados en materia electoral debemos estar preparados y capacitados porque ya no podemos ver la justicia de manera tradicional. Antes sólo tomábamos en cuenta papel y documentos y ahora hay que hacer uso de las tecnologías de la información”, refirió.
El juzgador admitió que pueden existir “riesgos de ser engañados por información falsa durante el proceso electoral que ya ha iniciado” y agregó que “desde el año 2016, el 95 por ciento, de los casos de estudio que llegaban al Tribunal Electoral tenían que ver con redes sociales y ahora se sumará el caso de la IA”.
La Inteligencia Artificial, al igual que la humana, es un concepto complejo de definir. Aún no existe una definición formal y universalmente aceptada. La Comisión Europea la define como sistemas de software (y posiblemente también de hardware) diseñados por humanos que, ante un objetivo complejo, actúan en la dimensión física o digital.
Para Mónica González Contró, directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, la Inteligencia Artificial “es la nueva frontera del conocimiento, nos brinda beneficios, pero también grandes desafíos que abren una brecha para debatir las implicaciones en relación con los derechos humanos, la desigualdad y el Derecho”.
“El uso generalizado de la IA se debe dar en espacios democráticos, donde esté en medio de la ciudadanía mundial y la educación transformadora, lo que en México estamos en vías de trabajo”, refirió
Con información de: La Razón