MARTÍN RODRÍGUEZ
MARTÍN RODRÍGUEZ/INNOMBRABLE
Comparte esta nota

La primera Clínica de las Emociones en Tlaxcala, enfocada en atender trastornos de origen emocional y relacionados con las adicciones, fue inaugurada el lunes de esta semana y probablemente registre mucha actividad. Quienes primero necesitarán de sus servicios, seguramente, serán funcionarios, políticos, consejeros y militantes de Morena.

Hay motivos para que lo hagan, el más importante es la designación de más ex militantes priistas al gabinete estatal y también a posiciones políticas rumbo al 2024.

¿Y por qué habrían de asistir funcionarios, políticos, consejeros y militantes morenistas. Pues seguramente por la urticaria que les ocasionó saber que para todos hay cabida, menos para los de casa, es decir, para aquellos que en 2021 trabajaron y votaron por Morena, “el partido del cambio”.

Y no es broma, dentro y fuera del gobierno lorenista se percibe un gran malestar. Primero, porque la denominada “legión extranjera” sigue ocupando los espacios de máximo poder en el gabinete. Y segundo, porque los ex priistas ya iniciaron el abordaje en posiciones privilegiadas.

El último nombramiento así lo dice, pero no es el único. Emilio Minor Molina asumió recientemente la titularidad de la Dirección de Gobernación, en sustitución del ex consejero electoral Mario Cervantes Hernández, aprovechando la salida de Sergio González Hernández de la Secretaría de Gobierno.

Minor Molina está plenamente identificado con el grupo político del ex gobernador Mariano González Zarur al haber formado parte de esa administración, por lo que también formó parte del de Marco Antonio Mena Rodríguez cuando éste, sin grupo político propio que le respaldará, heredó un importante número de funcionarios marianistas. Su militancia fue ampliamente comprobada cuando, incluso, cuando fue candidato a la presidencia municipal de Panotla.

Como decíamos, no es el único caso. Nydia Cano Rodríguez también, en su momento, trabajó en una administración priista, solamente que en la de Enrique Peña Nieto, cuando la ahora desaparecida Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) estaba encabezada por Rosario Robles Berlanga.

Ni con su búsqueda por la alcaldía capitalina mediante la vía independiente se le ha dejado de ubicar fuera del priismo. Aunque como empresaria se le debe cocinar aparte.

Es decir, Minor Molina y Nydia Cano están ubicados en el campo marianista, ya no el del padre, que está en retiro, sino en el del hijo que ahora mismo ocupa una curul en la Cámara de Diputados federal y busca brincar a un asiento al Senado de la República o incluso a alguna diputación local.

Lo que se ve, es que de cara al proceso electoral que se avecina, el objetivo de Palacio de Gobierno es “restarle fuerza a la oposición” con la cooptación de militantes que en su momento formaron parte del tricolor. Lo hace, sin embargo, desdeñando a la militancia morenista, que una vez más está siendo desplazada a pesar de que se abren nuevas áreas de oportunidad.

¿Cómo reaccionará esa militancia? Esa es la incógnita. Sin embargo, parece haber mucha confianza de que el respaldo ciudadano seguirá firme para Morena en las próximas elecciones locales, a pesar de incorporar en el barco a quienes desde un inicio no formaron parte del proyecto.

Muchos morenistas están en esa condición de molestia. Y la molestia podría reflejarse en las urnas el 2 de junio de 2024. quizá sea ahí cuando otros necesiten de los servicios de esa Clínica de las Emociones que fue inaugurada el lunes pasado.

A propósito de esos “jóvenes perfiles” que se están adhiriendo a la 4T, destaca el de Haide Gisela Lucero Zepeda, sí, la dama más enamorada de los gabinetes priistas que trabajó para la Coordinación Estatal de Ecología y la Conafor, ahora no solo despacha en la Gerencia de Ciudad Industrial Xicohtencatl, sino que se inscribió para una posición federal. La congruencia hecha mujer.

Contáctame en [email protected] y también en [email protected]