Comparte esta nota

Beatriz Paredes Rangel fue, así en tiempo pasado, uno de los activos más importantes del priismo en el país.

Orgullosamente tlaxcalteca, sin duda, aunque venida a menos y eso es una realidad que describe la actualidad del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el territorio nacional.

Qué triste es ver a Beatriz legitimar un proceso del que ella sabe solo recogerá migajas, pero parece que esa es la herencia que dejará. Las migajas que sus huestes -si aún le quedan- podrán reclamar.

Apenas hace unos años Beatriz dominó el revolucionario institucional desde su médula, así logró ser gobernadora, así se mantuvo como embajadora, así logró la presidencia tricolor y así eternizó su figura en Tlaxcala.

Su vida y obra política puede intentar resumirse en un párrafo, pero es cierto que se requiere mucha vida para lograrlo y ella lo hizo. Nadie le regatea eso.

Pero hoy no es la misma, en su propio partido perdió protagonismo y peso político ante un muy elemental Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, el hombre que llegó de Campeche a la capital del país para ponerle el clavo al ataúd de ese instituto político.

En la cancha electoral qué podemos decir, es la misma historia que aplicó cuando contendió por la jefatura de gobierno en la Ciudad de México (CDMX)

Paredes Rangel amaga con una candidatura más parchada que las llantas del transporte público, con la única intención y posibilidad de volver a negociar, lo que en las urnas no se es capaz de ganar.

Ahí la veremos junto al güerito de ojo azul Santiago Creel, que se dice discriminado por su tonalidad de piel, junto a Silvano “el ratón” Aureoles que roba suspiros como millones del erario, junto a Claudio, perdón, Xóchitl Gálvez que narra su vida según el entrevistador o el auditorio.

Sí, ahí está nuestra paisana Beatriz, junto al junior Enrique de la Madrid que se metió al proceso para saber a qué sabe el trabajo y para agarrar un poco de color en la gira que seguramente hará únicamente en las mansiones de sus amiguitos.

Dígame usted si alguno de ellos es digno rival para la mujer que sentó un precedente en nuestro Estado y también en el país.

Nadie puede dejar de reconocer la gran capacidad de la oriunda de Tizatlán, pero tampoco hay quien pueda defenderla de su propia obra. Su pasado la vuelve impresentable.

Y sin embargo, con toda esa experiencia en su maletín curricular Beatriz está dispuesta a “competir”, en una batalla que nunca iniciará porque los generales ya decidieron quién los representará en la “batalla electoral” final.

Los Claudio González (padre e hijo), Vicente Fox, Carlos Salinas y otros más, ya designaron a la “empresaria indígena” Xóchitl Gálvez.

Así Beatriz no se puede presumir tlaxcalteca, así de sumisa no. Así no se puede pedir el voto, así no, así no se puede jugar con el PRI local, así no.

Si Beatriz Paredes conoce de política, como seguramente lo sabe, tendría que entender que López Obrador ni sufre ni se preocupa por Xóchitl, de hecho celebra que sea ella quien encabece las encuestas en la oposición, porque eso solo ratifica la pobreza de ese bloque.

El poder económico que vive en el país ya bajó el telón y se resignó a perder pero buscó un perfil semejante al de la población para llevar algunos diputados y senadores a su causa. Sabe que el pueblo gusta de las historias de superación.

En ningún mundo alterno Xóchitl Gálvez hubiera sido candidata, jamás. En los años del poderoso PRI o en los del propio PAN la hubieran vuelto a poner en los espacios que los güeritos no aceptan. Pero jamás hubiera sido candidata a la máxima magistratura.

Hoy Xóchitl sigue siendo la misma apestada del PAN, que tristemente acepta el PRI como última opción y que ambos partidos utilizan como fachada para intentar someter a Morena en la elección del 2024, proceso que ambos estaban resignados a perder.

Ante la masacre electoral que se avecina el PRI-PAN desea apostarle a la “figura” de Gálvez, no por buena, o mala, sino porque ningún otro les resulta electoralmente rentable.

Xóchitl tiene una historia que puede venderse y, como empresarios que son, desean colocarnos ese producto en la alacena social. Uno que otro despistado la comprará y después, por podrida, la desechará.

Que Beatriz acepte ser el cajero en el mercado electoral da tristeza, porque sin duda hubiera sido mejor candidata que Xóchitl, que de la Madrid, que Creel y que Aureoles.

Aún así los cinco beatricistas de Tlaxcala están felices porque como cometa electoral que es, Beatriz Paredes volvió aparecer y en su estela uno que otro se quiere montar.

Si los cálculos le salen a Beatriz, sus cachorros pueden caer de rebote al senado, a san Lázaro, a las diputaciones locales y con más suerte aún incluso regresar a la ubre gubernamental. Todo eso provoca la estela del cometa llamado Beatriz.

Las tres de ley… 1- La visita de Xóchitl Gálvez a Tlaxcala fue todo un éxito, pero para quienes rentaron las sillas que servirían en el evento montado en la ex estación del ferrocarril de Apizaco.  Solo ellos ganaron, ya que rentaron miles y solo utilizaron cientos.

2- En su paso por “La Aceituna” Xóchitl Gálvez confirmó que ha recibido más de mil cuatrocientos millones de pesos repartidos en sus tres empresas, aunque dijo que de esa cantidad es mínimo lo que se le ha quedado después de pagar nómina, impuestos y otros gastos.

3- Mariana Lovera preguntó muchas cosas entre ellas le cuestionó por qué su errática manera de conducirse en entrevistas, por qué cambiaba las historias dependiendo el entrevistador y cuál sería su línea discursiva cuando en hidalgo su familia ha negado que sea de bajos recursos, que sea indígena y sobre todo que sea una empresaria “de a pie” cuando recibe dinero desde que era funcionaria con Vicente Fox

Tres o cuatro preguntas fueron suficientes para que Gálvez tragara saliva, y se esfumó o intentó salir al paso diciendo que era una campaña de Estado, que ella definía su identidad indígena y nadie más, pero sobre todo quiso aclarar que Claudio X. González no estaba detrás de ella, como todos sabemos que si lo está.

Es tan el repudio que genera Claudio X. González que su propia marioneta debe escupirlo ante todos para no perder su poca imagen y es tan vacía la campaña que en Apizaco le dejaron así la antigua estación… vacía.

Contáctame en [email protected] y también en [email protected]