Martín Rodríguez Hernández/INNOMBRABLE
Martín Rodríguez Hernández/INNOMBRABLE
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Si nos atenemos a la más reciente declaración de la presidenta del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, no sólo serían sancionados sus tres legisladores locales por haber aprobado la reforma constitucional local que quitó los candados para que una persona no nacida en el estado pudiera asumir la titularidad de la Secretaría de Gobierno, hoy a cargo del morelense Luis Antonio Ramírez Hernández.

También serían sancionados los alcaldes que tan solo en cuatro días avalaron esa reforma a la Constitución Política, que son los presidentes municipales de Atlangatepec, Altzayanca, Cuapiaxtla, Tocatlán, Totolac, Zitlaltepec, Tzompantepec y Emiliano Zapata.

Por si usted no lo sabía, esas ocho comunas representan el 80 por ciento de los 10 municipios que gobierna el tricolor en el estado (sólo faltaron Mazatecochco y Españita).

¿Qué negociaron los alcaldes? ¿impunidad por la reprobación de sus cuentas públicas correspondientes al ejercicio fiscal 2022?

Parece que ese no es el caso, no por lo menos para la mayoría de esos alcaldes, pues en esa hipótesis sólo se encuentra Cupiaxtla. ¿Entonces, qué negociaron? ¿Su próximo pase a Morena? ¿Más recursos para las comunidades de sus municipios?

Sea lo que sea, la lideresa del PRI se metió en un serio aprieto, resultado de la no medición de sus palabras.

Se nota que a la ex candidata a la gubernatura le sigue costando enfrentar a los medios de comunicación, no hay preparación en los temas que aborda en sus conferencias de prensa. Eso es un hecho.

Lo que Ávalos Zempoalteca evidencia es una pésima relación con sus autoridades, aquellas que están en el Congreso del Estado y aquellas que están en los municipios.

Ni siquiera cuando en la Cámara de Diputados fue presentada la iniciativa de reforma constitucional, la dirigencia priista tuvo un pronunciamiento al respecto. Tampoco cuando fue aprobada por el Pleno.

Si, como dice la dirigente del PRI, hubo traición de la gobernadora al designar a un fuereño en la Secretaría de Gobierno, también la hubo en los legisladores y en los presidentes municipales.

Entonces, ante una traición de tal tamaño ¿qué tipo de castigo político podrían recibir? ¿procede vetarlos para una posible futura candidatura?

Recuérdese que tanto los diputados, como los integrantes de los ayuntamientos, ya pueden repetir en el cargo a través de la elección consecutiva. Ya pueden reelegirse, pues. Y a no ser que estén gobernando demasiado mal sus respectivas jurisdicciones, uno supondría que los alcaldes son sus mejores cartas para posibles candidaturas de cara a las elecciones de junio de 2024.

Ese tipo de declaraciones realizadas por Anabell Ávalos, no son las mejores para unificar al partido. Además, ¿deveras piensa impugnar la reforma constitucional aprobada por el Legislativo? Parece difícil ese escenario cuando su partido debe estar más preocupado y ocupado en la unificación interna y en la localización de los mejores perfiles para postular candidaturas a las diputaciones, ayuntamientos y presidencias de comunidad.

Lo que la dirigente priista debería hacer es enfocarse a los trabajos de su partido. Sí, por supuesto, ser crítico de las acciones de gobierno, sin embargo, parece que su última salida obedece más a los tiempos electorales que ya están encima, y no a una estrategia bien planeada.

Hubo muchos meses atrás de vacío, siendo que había bastante material para considerar posicionamientos públicos sobre diferentes temas.

En esa perspectiva, más vale que piense bien los temas que abordará cada semana, porque en la última salió reprobada.

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