La caravana migrante “Dios nos guía”, compuesta por 139 personas de diversas nacionalidades, hizo una pausa en su travesía en el auditorio de San Cosme Xaloztoc, donde los integrantes expresaron su agradecimiento por la hospitalidad recibida, entre ellos hay 100 hombres, 23 mujeres y 16 niños provenientes de países como Venezuela, Honduras, El Salvador, Guatemala y Haití.
La caravana llegó de Ciudad Serdán, Puebla, y tras descender de la “bestia” en la zona conocida como “Tochac”, buscó asistencia humanitaria y acordó con las autoridades su no deportación.
Durante la noche del lunes, el grupo fue temporalmente retenido, pero encontró refugio y alimentos en el auditorio municipal.
Una migrante destacó la solidaridad de la población tlaxcalteca, que no dudó en ofrecer alimentos y apoyo. “La gente se comportó muy bien, además de comida, nos brindaron monedas que pedimos en los cruceros”, compartió.
Las autoridades municipales facilitaron un lugar seguro para pasar la noche, y el personal del Instituto Nacional de Migración cumplió su promesa de no deportarlos.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos supervisó el trato hacia los migrantes, asegurando el respeto a sus derechos. Además, la organización La Sagrada Familia brindó apoyo alimentario, y el personal de la Secretaría de Salud atendió especialmente a mujeres y niños.
La caravana, resguardada por elementos de la Policía Municipal, la Guardia Nacional y la Policía Estatal, continúa su recorrido hacia el norte con la esperanza de alcanzar el sueño americano, tras haber cruzado por Chiapas, Veracruz y Puebla, y con la mira puesta en la Ciudad de México antes de avanzar hacia la frontera de Estados Unidos.