Genaro García Luna es condenado a más de 38 años de prisión en Nueva York por cargos vinculados al narcotráfico

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Genaro García Luna, el exfuncionario mexicano de más alto rango que ha sido condenado por cargos de narcotráfico en Estados Unidos, fue sentenciado a unos 38 años de cárcel este miércoles por un juez federal de la ciudad de Nueva York.

La sentencia llega más de un año después del veredicto del jurado de Nueva York alcanzado tras solo tres días de deliberaciones en febrero de 2023, el cual ratificó las acusaciones de que al mismo tiempo que García Luna encabezaba una sangrienta guerra contra el narco en México y era considerado un aliado clave del gobierno de EEUU, estaba al servicio del poderoso Cartel de Sinaloa.

Horas antes de la sentencia de este miércoles, en una carta manuscrita dirigida al juez en busca de clemencia, García Luna dijo al juez que es el “mexicano con más reconocimientos y condecoraciones” de EEUU y Europa por el “combate al terrorismo y el narcotráfico”. Además, explica, es “impensable” tener el alto “nivel de responsabilidad e información… y ser sujeto de vigilancia del más alto nivel y al mismo tiempo tener vínculos con criminales por lucro”, asegura en la misiva.

García Luna, de 56 años, fue encontrado culpable de cuatro cargos relacionados con el tráfico de cocaína, incluyendo conspiración para distribuir dicha droga y participar en una empresa criminal vigente, así como de un quinto cargo por mentirle a un oficial en su proceso para obtener la ciudadanía de EEUU. Él exalto funcionario estuvo bajo la custodia de la jurisdicción federal desde su detención a finales de 2019 en Texas y ha pasado los últimos años en una prisión de Nueva York.

La audiencia para dictarle sentencia estuvo inicialmente agendada para el 27 de junio de 2023, pero la defensa pidió un diferimiento después de que su equipo legal aseguró que había encontrado pruebas que demostraban que uno de los testigos claves de la Fiscalía le mintió al jurado y que los testigos de la fiscalía se habían comunicado indebidamente entre sí antes del juicio.

Pero el juez negó la moción después de que la fiscalía probó que García Luna le ofreció a un compañero de prisión, en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, $2 millones para corroborar la afirmación falsa de otro recluso de que dos testigos de la acusación habían hablado entre sí por teléfonos celulares de contrabando.

“Este fue un claro plan del acusado para obstruir la justicia mediante sobornos”, escribió el juez federal de distrito Brian Cogan al rechazar la moción.

“García Luna, quien una vez estuvo en la cúspide de la aplicación de la ley en México, ahora vivirá el resto de sus días como un traidor de su país y de los policías honestos que arriesgaron sus vidas para desmantelar a los carteles de la droga”, declaró en un comunicado el fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, Breon Peace después del veredicto.

Por su parte, la administradora de la DEA, Anne Milgram, recalcó que la convicción de García Luna envía un mensaje claro a otros funcionarios reclutados por el crimen organizado. “Este caso afirma la dedicación de la DEA para atacar y llevar ante la justicia a aquellos que permiten que el Cartel de Sinaloa inunde a Estados Unidos con drogas que están matando a los estadounidenses a un ritmo sin precedentes”, señaló.

El juicio contra Genaro García Luna

El llamado “superpolicía” del sexenio del presidente Felipe Calderón, cuyo período abarcó de 2006 a 2012, fue juzgado en la misma corte neoyorquina y por el mismo magistrado que revisó el caso de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, uno de los fundadores del Cartel de Sinaloa y quien ahora purga una condena a cadena perpetua en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado.

Más de 20 testigos cooperantes acudieron a la sala 8D de la corte federal de Brooklyn, incluyendo algunos de los criminales mexicanos más temidos, los cuales declararon que le dieron sobornos a García Luna a cambio de protección y ayuda policial para enviar varias toneladas de cocaína hacia EE UU.

Desde el inicio, este juicio giró en torno a los testimonios de jefes de carteles que cumplen o cumplieron sentencias relacionadas con el tráfico de drogas. La principal crítica fue precisamente la falta de pruebas contundentes que incriminaran al acusado, como grabaciones telefónicas, textos, videos o fotos.

Saritha Komatireddy, una fiscal federal que encabeza el caso, le dijo al jurado en los argumentos de cierre que García Luna había sido un personaje esencial para que el cartel se volviera “el FedEx de la cocaína”, controlando incluso el aeropuerto de la Ciudad de México, el más grande de América Latina.

Eso sucedió cuando fue titular de la extinta Agencia Federal de Investigaciones (AFI) en el sexenio de Vicente Fox (de 2000 a 2006) y secretario de Seguridad Pública del gobierno de Calderón (2006-2012).

“Las evidencias han probado que Genaro García Luna era un político inteligente, ambicioso, poderoso y egoísta… que obtuvo millones del Cartel de Sinaloa”, dijo Komatireddy.

Aunque García Luna se hacía pasar en ambos países como un héroe en el combate a las drogas, él se encargó de que el Cartel de Sinaloa recibiera información sobre investigaciones, tuviera paso fácil para sus cargamentos de cocaína y, en ocasiones, permitió que usaran uniformes, placas y vehículos de la AFI. Los propios agentes descargaban ladrillos de cocaína que llegaban en jets privados y aviones de carga al aeropuerto Benito Juárez, y también actuaban como sicarios, se mencionó en la corte.

“Sin el apoyo de Genaro García Luna habría sido prácticamente imposible que el Cartel de Sinaloa hubiera podido movilizar tantos cargamentos de cocaína”, subrayó la fiscal Komatireddy.

Testimonios de ‘El Rey’ Zambada y

‘El Grande’

El juicio arrancó el pasado 23 de enero con el testimonio de Sergio Villarreal Barragán, alias ‘El Grande’, un expolicía que se volvió lugarteniente del clan de los hermanos Beltrán Leyva. Él dijo que cuando recién reclutaron al exfuncionario le daban 1.5 millones de dólares cada mes, pero llegó el momento en que acudió a una bodega para recibir más de $14 millones, que era su parte por un negocio de drogas.

Después narró que, cuando los Beltrán Leyva iniciaron una guerra contra ‘El Chapo’ Guzmán, su jefe Arturo Beltrán Leyva ordenó que secuestraran a García Luna para preguntarle a qué bando apoyaba.

Los fiscales cerraron su caso con otro personaje clave: Jesús ‘El Rey’ Zambada, hermano del actual líder del Cartel de Sinaloa, Ismael ‘El Mayo’ Zambada. Este traficante, que ahora está libre y vive con su familia en EE UU, hizo eco a lo que dijo en el juicio contra ‘El Chapo’ Guzmán.

Según ‘El Rey’, un lujoso restaurante de la Ciudad de México fue el lugar en el que el cartel le entregó a García Luna 5 millones de dólares en efectivo dentro de un portafolios y en maletas deportivas.