* La diputada Miriam Martínez Sánchez organizó el foro “Instrumentos para fortalecer la agenda de los derechos al cuidado y desarrollo económico de las mujeres”.
Mientras miles de mujeres cuidan, trabajan, atienden a sus familias y sostienen hogares, Tlaxcala todavía enfrenta el reto de convertir el cuidado en un verdadero derecho y no en una responsabilidad que recaiga casi siempre sobre ellas.
Ese fue uno de los principales planteamientos del foro “Instrumentos para fortalecer la agenda de los derechos al cuidado y desarrollo económico de las mujeres”, realizado en el Congreso del Estado y organizado por la diputada Miriam Esmeralda Martínez Sánchez, Coral Ávila Casco, del colectivo Mujeres en Consenso; Jacqueline Ordóñez Brasdefer, presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y Margarita Martínez Gómez, de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.
El mensaje fue directo: cuidar también es trabajar, aunque muchas veces ese esfuerzo no tenga salario, prestaciones ni reconocimiento económico. El cuidado de niñas, niños, personas mayores o quienes requieren atención especializada continúa recayendo de manera desproporcionada en las mujeres, con consecuencias que pueden afectar su empleo, ingresos, autonomía y participación social y política.
Desde el Congreso se planteó que Tlaxcala necesita avanzar hacia el reconocimiento constitucional del derecho al cuidado, para posteriormente construir leyes secundarias, políticas públicas, programas y presupuesto.
La diputada Miriam Esmeralda Martínez Sánchez advirtió que todavía existe un amplio camino por recorrer para contar con un sistema estatal de cuidados que responda a las necesidades de las familias y, particularmente, de las mujeres trabajadoras.
Coral Ávila Casco destacó que el debate también debe trascender las fronteras de Tlaxcala y México, al considerar los estándares internacionales que reconocen el cuidado como un derecho humano. Bajo esta perspectiva, el Estado tiene responsabilidades para generar servicios, políticas y presupuestos que permitan garantizar tanto el derecho a recibir cuidados como el derecho a cuidar en condiciones dignas.
Finalmente, el foro reunió voces del ámbito legislativo, académico, de derechos humanos y de la sociedad civil, con una coincidencia: si el cuidado sostiene a las familias, también debe formar parte de las prioridades del Estado. El desafío es que las palabras, iniciativas y acuerdos no se queden en un foro, sino que lleguen a las leyes, al presupuesto y, finalmente, a la vida cotidiana de las familias tlaxcaltecas, como lo plantea la organizadora, la diputada panista Miriam Martínez Sánchez.