• El Estado debe competir para ser confiable e indispensable en el engranaje geopolítico de México y Norteamérica.
Tlaxcala debe recuperar el poder que tuvo en la historia y generar las oportunidades debido a que el estado está ubicado en la región más poblada e industrializada del centro de nuestro país.
Si bien la entidad es pequeña, la historia nos recuerda que el poder geopolítico no depende del tamaño territorial, sino de saber generar y aprovechar las cadenas productivas, el corredor económico del centro del País, innovar en materia agrícola con productos nativos orgánicos que den identidad, asi como impulsar un modelo educativo con visión a futuro.
El reto no es nada fácil para el Gobierno de Tlaxcala, pero tampoco es imposible, en materia industrial y económica se necesita aprovechar aún más las ventajas de conectividad logística con la Ciudad de México, Puebla, Hidalgo y Estado de México, aprovechar el corredor industrial México–Puebla–Veracruz, en el que Tlaxcala sea clave para exportaciones.
Este corredor debe incentivar la participación en cadenas globales de suministro de autopartes, manufactura ligera y agroindustria, lo cual facilitará el acceso a puertos estratégicos en Veracruz para conectar con Estados Unidos, Canadá, Europa, Sudamérica y Asia.
Si bien Tlaxcala se ha consolidado en el comercio internacional a través del sector automotriz y autopartes, siendo proveedor para plantas de Puebla y el Bajío, aún falta más por hacer.
El peso histórico de Tlaxcala en la geopolítica tiene un valor simbólico internacional por la alianza indígena con Hernán Cortés durante la conquista, la construcción del México colonial y virreinal y la identidad como uno de los pueblos originarios con gobiernos propios.
De esta forma, México se ha convertido en un actor global relevante y Tlaxcala contribuye con mano de obra calificada y competitiva, microclústeres industriales, recursos turísticos y culturales, y a pesar de los temas de seguridad que afectan a todo el país, la entidad cuenta con estabilidad social a diferencia de estados con mayor presencia de crimen organizado.
Para que Tlaxcala incremente su peso geopolítico en las próximas décadas, no necesita convertirse en un actor internacional formal, sino profundizar su valor estratégico dentro de México y Norteamérica, alineándose con las grandes tendencias globales: nearshoring, transición energética, seguridad alimentaria, diplomacia cultural y gobernanza local.
Para que Tlaxcala crezca en el peso geopolítico es necesario convertirse en un nodo clave del nearshoring, para ello debe aprovechar el reacomodo de cadenas globales hacia Norteamérica.
Debe impulsar acciones estratégicas encaminadas en los parques industriales especializados como los sectores de autopartes, plásticos, dispositivos médicos, también debe buscar la forma de integrarse a los clústeres regionales con Puebla, Hidalgo y Ciudad de México y finalmente también brindar incentivos a empresas proveedoras de firmas globales que pongan la mirada en la entidad.
En materia agrícola, el estado debe encaminar las acciones a convertirse en un referente de seguridad alimentaria regional ante un mundo marcado por crisis climáticas, alteraciones, variabilidades y conflictos.
Los campesinos de Tlaxcala y el Gobierno deben innovar en la agroindustria de alto valor con producción de amaranto, cebada y maíz nativo, trabajar en alcanzar certificaciones orgánicas que permitan comercializar una mejor alimentación al aumentar la calidad de los nutrientes y competir en un comercio justo.
Lo anterior dará como resultado la exportación de productos tlaxcaltecas con identidad territorial, lo cual hará destacar a la entidad como un activo geopolítico creciente en materia alimentaria y siendo una entidad pequeña demostrará que los tlaxcaltecas tienen organización, trabajan coordinadamente y cumplen certificaciones de exportación.
En materia educativa, es prioritario egresar capital humano con proyección internacional capaz de competir mundialmente y demostrar el talento que existe en el estado más pequeño del país.
La estrategia clave debe estar basada en las Universidades bilingües, generar la vinculación con empresas extranjeras y formar estudiantes profesionales especializados en Inteligencia Artificial (IA), automatización y logística, de esta manera Tlaxcala ira avanzando en el camino correcto para convertirse en un semillero de talento industrial.
En conclusión el crecimiento del peso geopolítico de Tlaxcala vendrá de una visión cuya formación profesional competitiva eleve el crecimiento y el poder en la geopolítica demostrando que Tlaxcala puede convertirse en un territorio pequeño, pero confiable e indispensable en el engranaje geopolítico de México y Norteamérica.


