En el marco del Día Mundial de los Animales, Tlaxcala enfrenta un cambio gradual en la manera de entender la relación entre las personas y los animales: de ser considerados únicamente como propiedad o animales de compañía, avanzan hacia un reconocimiento como seres sintientes que requieren protección, cuidado y una vida libre de maltrato.
Uno de los principales avances se encuentra en el fortalecimiento del marco jurídico estatal. La Ley de Bienestar Animal para el Estado de Tlaxcala, publicada en diciembre de 2022, estableció obligaciones para las autoridades y tutores de animales, además de mecanismos relacionados con la tenencia responsable, protección, salud y bienestar animal. A ello se suman reformas aprobadas durante 2026 y nuevas propuestas para actualizar la legislación.
En el terreno de las acciones concretas, la Coordinación de Bienestar Animal reportó que entre enero y agosto de 2026 había otorgado 9 mil 724 servicios, además de realizar 3 mil 852 esterilizaciones y 210 adopciones responsables. Posteriormente, se informó que durante enero-septiembre se superaron los 10 mil servicios, se alcanzaron cerca de cuatro mil esterilizaciones, 228 adopciones y se apoyó en el rescate de 120 animales de compañía en situaciones de maltrato.
Otro paso relevante se encuentra en el Congreso local. En mayo de este año se presentó una iniciativa para modificar el Código Civil y dejar atrás la concepción de los animales como simples bienes u objetos, para reconocerlos jurídicamente como seres sintientes sujetos a protección especial. La propuesta incluso plantea eliminar disposiciones relacionadas con la apropiación de animales que forman parte de una concepción jurídica considerada obsoleta.
La discusión también comienza a trasladarse a las aulas. En septiembre de 2026 se presentó una iniciativa para incorporar expresamente en la legislación educativa estatal la protección, cuidado y bienestar de los animales, así como la prevención del maltrato, la crueldad y el abandono. La intención es que el respeto hacia los animales no dependa únicamente de sanciones, sino que forme parte de la educación de niñas, niños y jóvenes.
Sin embargo, el gran desafío sigue estando en los municipios. En mayo, el Congreso exhortó a los 60 ayuntamientos a crear Centros de Atención Canina y Felina, mientras que desde 2025 también se había solicitado a los municipios armonizar y publicar sus reglamentos de bienestar animal. Esto evidencia que todavía existe una brecha entre lo que establece la legislación estatal y la capacidad institucional para aplicarla en territorio.
Incluso organizaciones ciudadanas han señalado pendientes como la falta de una reglamentación estatal completa, la aplicación desigual de los reglamentos municipales, la realización de censos de perros y gatos y una mayor coordinación entre autoridades. El debate, por tanto, ya no es solamente si Tlaxcala debe proteger a los animales, sino qué tan efectivas son las leyes cuando un animal es víctima de abandono, crueldad o maltrato.