Sin derechos laborales y de seguridad 7 de cada 10 mujeres en Tlaxcala

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* Mujeres trabajadoras amas de casa siguen invisibles

Mientras miles de mujeres sostienen la economía de sus hogares con trabajo remunerado y no remunerado, la seguridad social continúa siendo un privilegio al que gran parte de ellas no tiene acceso, en Tlaxcala 7 de cada 10 mujeres trabajan en el hogar y son invisibles a una seguridad social a la que deberían tener derecho.

Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que en Tlaxcala más de 200 mil mujeres ocupadas trabajan en la informalidad, es decir, sin acceso garantizado a servicios médicos, incapacidades, ahorro para el retiro o prestaciones laborales. Tan solo al cierre de 2025 se contabilizaron 204 mil mujeres en esta condición, equivalente al 71.6 por ciento de todas las mujeres con empleo en el estado.

La cifra revela una realidad preocupante: siete de cada diez mujeres que trabajan lo hacen sin la protección que debería brindar un empleo formal.

Pero existe otro grupo aún más invisibilizado: las amas de casa.

En Tlaxcala no existe un registro oficial que permita conocer cuántas amas de casa están afiliadas voluntariamente al IMSS o cuentan con algún esquema de protección social, lo que dificulta medir la magnitud de esta población.

El trabajo doméstico y de cuidados sostiene gran parte de la economía, aunque permanece sin remuneración y sin reconocimiento en materia de seguridad social.

A ello se suma que la informalidad laboral continúa creciendo en Tlaxcala. De acuerdo con la ENOE, la entidad registró una tasa de informalidad superior al 72 por ciento, una de las más altas del país, lo que significa que la mayoría de las personas ocupadas trabajan sin un vínculo laboral plenamente reconocido o sin acceso a prestaciones como atención médica, vacaciones pagadas, aguinaldo o pensión.

La situación afecta especialmente a las mujeres, quienes además enfrentan una doble carga: muchas participan en actividades económicas informales y, al regresar a casa, continúan realizando labores domésticas y de cuidados sin remuneración.