Xavier Santacruz Sánchez, José Luis Sánchez Aguilar y Serena Zempoalteca lograron la visita de funcionarios federales enviados directamente por Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, para intentar revertir lo que ellos consideraban un ecocidio.
No lo hicieron con mucho ruido, pero de que su movimiento fue efectivo lo fue, o al menos eso esperan con la ratificación de la autoridad federal y lo que se diga el próximo 30 de marzo.
El Parque de la Juventud en Tlaxcala, parte del Parque Nacional Xicoténcatl (declarado área natural protegida en 1934 y con competencia federal), ha sido centro de una intensa controversia desde finales de 2025, usted aquí lo leyó y lo escucho en una entrevista a la que invitamos a las partes involucradas.
El gobierno estatal impulsó el proyecto “Ciudad de la Juventud” para su remodelación, con una inversión superior que primero se estimó en 61 y después se disparó a 122 millones de pesos, incluyendo infraestructura como alberca olímpica, estanque artificial y otras intervenciones que generaron preocupación por posibles impactos ambientales, tala de árboles y cambio de uso de suelo en un área protegida.
El colectivo ciudadano “Salvemos al Parque de la Juventud” y otros movimientos afines como Resistencia Civil Pacífica surgieron como respuesta principal. Desde octubre-noviembre 2025, realizaron acciones como marchas pacíficas, recolección de firmas, inventario forestal comunitario, denuncias ante la Procuraduría de Protección al Ambiente de Tlaxcala (PROFEPA y quejas por falta de transparencia, bloqueo a información pública, así como la ausencia de estudios de impacto ambiental rigurosos. Nada más.
Pero no se conformaron con eso y en diciembre 2025 y enero 2026, entregaron un pliego con 25 puntos a la mismísima presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, solicitando intervención federal, dada la naturaleza del área protegida.
Tras este acercamiento el personal de presidencia de la República remitió el caso a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), cuyo titular visitó el sitio en enero 2026 y acordó un convenio con la Secretaría del Medio Ambiente de Tlaxcala (SMA) para ceñir cualquier intervención al marco de las Áreas Naturales Protegidas (ANP), sin cambios de denominación ni uso de suelo.
El conflicto escaló cuando el gobierno cerró el parque en octubre 2025 para iniciar obras, lo que motivó un amparo ante el Tercer Juzgado de Distrito. El 22 de enero 2026 se concedió suspensión provisional, frenando tala, movimiento de tierra, obras o intervenciones mayores por riesgo de daño irreparable ambiental.
Esto fue celebrado en redes y medios como una victoria ciudadana organizada. Audiencias posteriores mantuvieron el freno temporal; aunque en febrero 2026 se reportó que se negó la suspensión definitiva en algunos aspectos, el proyecto quedó condicionado. Ahora habrá que esperar el fallo final del amparo, calculado para el 30 de marzo. Después de esto los inconformes confían en retomar mesas abiertas con ciudadanía, expertos y autoridades.
Este revés es el segundo -al menos conocido en la agenda pública- que sufre la administración estatal, siendo el fallido Autotrén el más visible después de que se presentara como una de las obras emblemáticas de la administración. Después por la vía de un Acuerdo Intersecretarial, el propio Gobierno del Estado determinó inviable este costoso proyecto que había sido anunciado el pasado 28 de marzo de 2023 y así, como si nada hubiera pasado se comenzó con otro proyecto y otro y otro más, uno de esos era el de la Ciudad de la Juventud que, al menos por ahora, se sabe ha quedado para mejor momento.
