• La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez (Morena) delegó el discurso oficial que se pronunció con motivo de la ceremonia realizada en el marco del séptimo aniversario luctuoso del exgobernador priista Alfredo Del Mazo González (padre de Alfredo del Mazo Maza), al secretario de Finanzas de su administración, el tlaxcalteca Oscar Flores Jiménez.
El evento, celebrado este sábado, en la explanada del Centro Cultural Mexiquense en Toluca, que reunió a autoridades de los tres poderes, órganos autónomos y al propio Alfredo del Mazo Maza, se realizó a iniciativa de empresarios, políticos, deportistas y diversos personajes que, aunque alejados del priismo de Alejandro Moreno Cárdenas, deseaban que el aniversario luctuoso del padre del último gobernante priista no pasara desapercibido.
La presencia de la mandataria morenista, que le arrebató el bastión priista a uno de los herederos del grupo Atlacomulco, fue vista como una decisión diplomática pues, si bien no desea confrontarse con los principios de la 4T, tampoco antepone sus filias o fobias ante uno de los hombres que a través de su influencia generó un innegable desarrollo en aquella geografía, como lo han señalado diversos opinadores.

El tlaxcalteca Oscar Flores Jiménez continúa mostrando su privilegiada posición en una de las entidades más complejas de administrar y la más importante en el plano político y económico del país.
Sin embargo, el detalle más significativo radica en la elección del orador: un tlaxcalteca de probada trayectoria en la administración pública federal (ex titular de la Unidad de Administración y Finanzas en la SEP durante la gestión de Delfina Gómez como secretaria) y cercano al círculo de confianza de la gobernadora.
Flores Jiménez, quien en múltiples ocasiones ha señalado que por más destacado que sea el desempeño de un funcionario público no debe aplaudirse, pues constituye una parte intrinseca de su encargo, reconoció el impulso económico, la modernización administrativa y el fortalecimiento de la identidad mexiquense al afirmar: “reconocer responsablemente el pasado, revisarlo constructivamente y resignificarlo, permite construir un futuro más justo, democrático y humano”.
Este acto cobra relevancia simbólica en varios niveles, inicialmente porque representa una reconciliación social entre quienes ven al EdoMex. más allá de colores partidistas, sino también por permitir que un funcionario de extracción morenista, y no mexiquense, sea la voz oficial para recordar una figura emblemática de un partido al que ahora ya no pertenecen, pues basta recordar que figuras como Miguel Angel Osorio Chong o Eruviel Ávila Villegas, abandonaron al tricolor.
Sin embargo la lectura general es de madurez democrática en tiempos de polarización — El discurso subrayó que la estabilidad institucional mexiquense —heredada de procesos históricos, pero fortalecida en el presente— permite avanzar en políticas de bienestar, inversión social y desarrollo humanista. Fue un mensaje potente de unidad nacional por encima de rivalidades locales.
La ceremonia, difundida ampliamente en redes oficiales —incluyendo la cuenta de la gobernadora, donde se destacó la suma de esfuerzos “cuando se trata del pueblo”—, refuerza la narrativa de un gobierno que mira al pasado sin rencor para proyectarse hacia un futuro inclusivo, destacaron cibernautas en redes sociales.







































































