El coordinador de Comunicación Social del Gobierno de Tlaxcala defendió su modelo de relación con la prensa y marcó distancia de prácticas ligadas a beneficios personales o al uso de recursos públicos.
El coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, aseguró que desea ser recordado como un vocero que transformó la relación entre el gobierno y los medios de comunicación a través de la información, y no como un funcionario señalado por presuntos privilegios o beneficios obtenidos desde el servicio público.
Durante un encuentro con representantes de los medios, el funcionario sostuvo que su gestión rompió con la idea de que una buena relación entre gobierno y prensa depende del dinero destinado a convenios publicitarios, al afirmar que el verdadero vínculo debe construirse con información oportuna y de interés público.
“Me gustaría que me recordaran como alguien que informa”, expresó al señalar que la obligación del gobierno es garantizar el acceso a la información y no condicionar su difusión mediante recursos económicos.
Martínez Velázquez sostuvo que, desde su llegada a la Coordinación de Comunicación Social, impulsó un modelo basado en la apertura institucional, poniendo como ejemplo la posibilidad de que los periodistas dialoguen directamente con funcionarios de primer nivel, como el fiscal estatal.
“Díganme ustedes si antes habían tenido la oportunidad de tener una conversación con el fiscal. A mí me importa que haya información; ese es el mejor mecanismo para tener una buena relación con la prensa”, afirmó.
El vocero reconoció que su postura ha generado incomodidad en algunos sectores acostumbrados a una dinámica distinta con los medios de comunicación.
“Quizá estaban acostumbrados a que la buena relación con la prensa era con dinero. Yo veo que es con información. La información que genera el gobierno es pública y, por sí misma, tiene valor e interés”, señaló.
Incluso calificó como “un absurdo” pensar que el gobierno deba pagar para que se publiquen hechos de interés público, pues consideró que la relevancia de la información oficial no depende de incentivos económicos.
En la parte más contundente de su mensaje, Antonio Martínez Velázquez aseguró que, al concluir su paso por la administración estatal, quiere dejar como legado una política de comunicación sustentada en la transparencia y no en beneficios personales.
“Por fortuna, me pueden atacar por mi manera de ser, pero jamás por un tema de corrupción. O porque tengo una plaza ahí, porque tengo algo. Como no tengo esa parte, la verdad no me preocupa”, declaró.
La afirmación cobra relevancia en un contexto donde han surgido cuestionamientos públicos por la asignación de plazas federales en el sector educativo a funcionarios ajenos al ámbito docente, un tema que ha generado críticas sobre el uso de cargos públicos para otorgar beneficios laborales.
Sin mencionar nombres, el vocero dejó claro que prefiere ser identificado por haber privilegiado la transparencia y el acceso a la información, antes que por haber utilizado el servicio público para obtener prebendas o construir un patrimonio burocrático. Con ello, envió un mensaje que inevitablemente contrasta con los señalamientos que han rodeado a otros integrantes de la administración estatal por la entrega de plazas y beneficios administrativos.