Las salidas prematuras de la fauna que coexiste en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), Alianza Ciudadana (PAC) y Movimiento Ciudadano (MC), para dirigirse al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a nadie debe sorprender, pero si vale la pena cuestionar si quienes lo hacen tienen una ruta política, o se mueven por inercia.
De acuerdo con las cifras no existen partidos con mayor crecimiento que Morena y Movimiento Ciudadano, las estadísticas de la entidad son conocidas por todos los políticos profesionales. Así trabajan y tomar decisiones los que analizan y chambean haciendo prospectiva y retrospectiva.
En estricto sentido todos aquellos que se suman a Morena llegan al partido -o Movimiento- con mayor peso político para presumir eso ante sus cuates y, sin embargo esa sumatoria es engañosa para cada uno de los que hoy se pelean por ingresar al partido que encabeza Marcela Gonzáles Castillo en Tlaxcala, que no es otra cosa que la antítesis de la 4T.
Imagine usted que en su casa diariamente se compra un pastel con 8 rebanadas, pero un buen día llegan dos parientes más a ese mismo hogar. Entiende usted que el pastel seguiría siendo de ocho rebanadas, pero los comensales ahora serían 10; eso es justamente lo que pasa en Morena, hay muchos advenedizos, gorrones, arribistas, pero el pastel es exactamente el mismo y evidentemente no alcanzará.
¿Qué es lo que pasaría en el hogar?, quizá algunos se quedarían sin comer, algunos negociarían entregar la rebanada de manera aleatoria, o hasta por rifa, pero otros se pelearían por la comida y hasta por lamer el plato, ¿o no?.
Pues eso es exactamente lo mismo pasará en Morena y no se han dado cuenta. Son tantos comensales que el pastel acabará siendo la manzana de la discordia y créame usted, en el 2027 alguien jalará a esos hambrientos; sobre todo porque la cocinera Morena ya tiene a sus favoritos y no son precisamente los que hayan hecho más trabajo para la causa.
Con este ejemplo pretendo decirle que los únicos que se han percatado de la bonanza que se vive en otras casas, igual de pudientes pero con liderazgos con mayor visión son: Delfino Suárez Piedras o el propio Ángel Meneses Barbosa que se han sumado al grupo de la líder estatal de MC.
El calculo no es tan difícil, sobre todo si observamos que Dante Delgado Rannauro y Jorge Álvarez Máynez dejaron que la nueva inquilina pudiera hacer limpieza a fondo. Eso quiere decir que Figueroa y sólo ella podrá decidir y definir a sus candidatos de cara al 2027. Si la fila es corta y el pastel alcanza, es casi un hecho que ambos personajes alcancen algo en la repartición, incluidas sus remoras.
Pero los que de plano andan perdidos son los que dejan al PRI para irse a Morena; los que dejan Fuerza por México para buscar otros “aires, o los que emigran del PAC para mendigar una tortilla en el PRI.
Ahí no hay calculo, ni idea, porque el único que tiene boleto asegurado es Enrique Padilla Sánchez, ¿o no cree usted que como ha sucedido antes vuelva a pedir la Plurinominal, o le tire a colarse en la negociación de Beatriz Paredes con quien llegue a conquistar la máxima magistratura en el 2027 en Tlaxcala?
Que alguien le diga a Román Montiel Santiago, Presidente Municipal de Cuaxomulco, de Fuerza por México (FXM) que su brújula no solo está extraviada, sino que ya se la robaron.
A don Edgar Macías Moreno, Presidente Municipal de Emiliano Zapata, quien resultó electo por la coalición entre el PRI y el Partido Acción Nacional (PAN), sale del grupo que lo arropó y le permitió ganar pensando que en Morena le van a respetar la “trayectoria” y el “peso político”.
Mentira, llega a ser uno más, uno del montón y al no tener retorno acabará aceptando cualquier comisión que le permita tener juego en Morena, al grado de ir por las aguas o mover las sillas y el tiempo me dará la razón.
No tengo el gusto de conocer a Filogonio Palafox Dorantes, Presidente Municipal en Terrenate, electo por cierto por las siglas de Movimiento Ciudadano (MC), sin embargo quiero decirle que se va del partido fosfo naranja al deslavado tricolor, y lo hace en el peor momento de la institución. Allá no le darán más que trabajo y pocas satisfacciones, sin posibilidad de crecimiento.
A don Marcelino Ramos Montiel, Presidente Municipal de Tzompantepec, por el Partido Alianza Ciudadana (PAC) solo me resta desearle éxito en este viaje sin retorno. Se va del partido local que fue la sorpresa del 2024 y llega al que se acerca a su extinción. El PRI hace mucho dejó de ser el partidazo.
Los que se van del PRI no lo hacen por falta de liderazgo, o porque no coincidan con las ideas de los ideólogos, la verdad es que se van porque saben que el pastel está podrido y únicamente queda porción para un comensal.
El niño que se comerá esa rebanadita será el consentido de Beatriz Paredes Rangel, que no me vengan con que a estas alturas se dan cuenta del desaseo que existe en ese instituto. El más añejo, el más corrupto y el más inequitativo de toda la vida pública de México. No seamos ingenuos.


