El PRI de Tlaxcala inició una estrategia de reconstrucción territorial con la mira puesta en las elecciones de 2027, mediante la incorporación de cuadros partidistas, ciudadanos y perfiles provenientes de otras fuerzas políticas, con el objetivo de ampliar su base electoral y competir por diputaciones, presidencias municipales y otros espacios de representación popular.
El presidente del Comité Ejecutivo Estatal del PRI, Enrique Padilla Sánchez, aseguró que el partido mantiene un trabajo permanente en municipios y distritos a través de los llamados “Defensores de México”, estructura que, dijo, ya supera los 500 integrantes y tiene como propósito escuchar las demandas ciudadanas y construir propuestas de gobierno.
Padilla Sánchez sostuvo que el PRI no pretende limitar su proceso interno exclusivamente a militantes históricos, sino sumar a quienes tengan capacidad de organización, presencia social y disposición para participar en un proyecto común. Como ejemplo mencionó la incorporación de Luis Antonio Herrera, además de perfiles priistas y ciudadanos que ya se han registrado para participar en el proceso.
En la capital del estado, señaló que existen diversos perfiles interesados, entre ellos el regidor Alejandro Sarmiento, además de otros actores políticos y sociales. En San Pablo del Monte, afirmó que existen dos proyectos con fuerza propia que actualmente buscan convertirse en una sola propuesta electoral, mientras que en Apizaco destacó el trabajo de la diputada Sandra Aguilar.
El dirigente priista insistió en que el partido pretende evitar confrontaciones internas y construir una lógica de equipo. “No hay una competencia”, sostuvo al explicar que los distintos aspirantes realizan trabajo territorial mientras el partido evalúa quién puede representar de mejor manera al proyecto.
La estrategia también contempla abrir espacios a quienes anteriormente militaron en el PRI y posteriormente abandonaron sus filas. En ese contexto, Padilla reiteró que el partido mantiene abierta la puerta para actores como Alfonso Sánchez García, aunque precisó que la propuesta priista para encabezar su proceso estatal continúa siendo Anabel Ávalos.
El mensaje político de Padilla es claro: el PRI pretende recuperar competitividad no únicamente mediante sus estructuras tradicionales, sino ampliando su coalición social y sumando perfiles externos. El dirigente aseguró que el partido trabaja para presentar propuestas relacionadas con seguridad, salud, educación, infraestructura y desarrollo.
Frente a Morena, al que reconoció como el partido gobernante y principal fuerza electoral, Padilla rechazó dar por definida la elección de 2027 y aseguró que las preferencias electorales actuales no necesariamente reflejan el resultado que tendrán las urnas. La apuesta priista será, dijo, convertir organización territorial, apertura política y propuestas en una alternativa electoral.
Con esta estrategia, el PRI busca llegar a 2027 con una estructura más amplia y con capacidad para competir en municipios y distritos, mientras mantiene abierta la posibilidad de incorporar a figuras que puedan aportar votos, organización y presencia ciudadana.